Oscarello
Percusión y buena onda
La música, especialmente cuando es de nuestra tierra, es la expresión y el ritmo de nuestras vidas y las personas que la crean se convierten en sujetos familiares que nos acompañan por siempre. Porque venezolano que se respete, conoce a los desordenados de Desorden Público y por lo menos ha movido un pie escuchando la contagiosa percusión de Oscarello, un tipazo que Puraguapura se gozó y entrevistó.
Solo con ver a Oscar Ascanio, ya te dan ganas de bailar, todo en él es ritmo y sabrosura, un tremendo percusionista que nos presentó su más reciente proyecto musical “PERCUSIÓN Y BUENA ONDA”, un trabajo muy personal que resume la variedad de música de diferentes grupos que ha escuchado durante toda su vida.
Todo artista tiene su historia y personas que lo influencian y apoyan; “Mi abuelo, que era de origen vasco, vino a Venezuela en una compañía itinerante de teatro, se enamoró de mi abuela, que vivía en Maracay y se quedó. A mi abuelo le encantaba la ópera y toda la movida artística. Mi mamá siempre decía que, si él estuviera vivo, no se pelaría un show. En la casa siempre se oía música de radio, a mi mamá le gustaba el jazz, pero tipo “Big Band” y por mis hermanos mayores empecé a oír Los Beatles y Los Monkees.”
Pero lo que en realidad marcó una diferencia para Oscarello, fue conocer a La Fania All Stars. “Un día mi hermano me trajo un disco de La Fania y yo dije: ¡Esto es otra cosa! Y empecé a comprarme unos bongós. Mi papá, que siempre me apoyaba, me compró un saxo en una tienda que se llamaba “La Criollita” que quedaba en Sabana Grande, con la condición de que no dejara los estudios.”
Y así empezó el periplo de Oscar a través de la música. “Iba tocando. No existían escuelas de percusión popular, lo que iba oyendo. De repente me conseguía una tumbadora o un tambor. Me gustaba el saxo, pero la percusión…Terminé vendiendo el saxo y me compré como dos tambores”.
“Al principio tocaba en grupos y con amigos que tocaban. Ensayábamos en mi casa, mis viejos lo aceptaban. Inclusive la preproducción del segundo disco de Desorden Público, lo hicimos aquí. Tocábamos música bailable, bossa nova, experimental, boleros y latín jazz en fiestas y cumpleaños. Teníamos un grupo de música experimental con Kiko Nuñez quien empezó a tocar con Desorden. Yo empecé con ellos a los siete meses. Iban a hacer un show en el Círculo Militar y el tecladista para la época dijo que quería un solo de timbales para el tema “Dónde está el futuro” y Kiko dijo: ¡Yo conozco a un timbalero! Y me llamaron a mí.”
Oscarello, con su manera tan jovial de contar historias nos fue llevando por el camino de sus aventuras y su descubrimiento musical a través de los años. “En el primer ensayo, yo nunca había escuchado Ska y no tenía ninguna referencia percusiva que me interesara. Yo dije: ¿Qué están tocando estos panas? ¿Qué hago yo aquí?, y en ese momento empezó mi inquietud. Le puedes meter lo que llaman la marcha de la tumbadora, que es como un ritmo básico, pero yo pensaba en ese momento que perdía sentido el tema, un mazacote medio raro. Y así empecé a tocar una campana, después una pandereta, que no sonara salsoso.”
“El Ska se empezó a conocer con Desorden Público. Fue el primer grupo que dijo: Soy una banda de Ska. Ya para el segundo disco “EN DESCOMPOSICIÓN”, los desordenados estábamos estudiando más música, oyendo otros estilos. Tenemos una columna vertebral que es el Ska y de ahí ramificamos a cumbia, merengue, música balcánica y tantas otras cosas.”
“En el tercer disco “CANTO POPULAR DE LA VIDA Y MUERTE” estaba “Tiembla” el primer crossover para la época, entre las radios juveniles y las radios populares. La primera salida internacional fue gracias a ese disco con el tema “Escápate conmigo”. Nos fuimos de gira por Europa y fue una loquetera. Hacíamos veinticinco shows en treinta días. Éramos unos muchachos, aguantábamos la pela.”
A pesar de la íntima relación de Oscarello con Desorden, tiene la libertad de hacer sus propios proyectos e ir más allá… “Lo bueno de trabajar con Desorden es que me han dado cancha libre. Nosotros empezamos a tocar pa´ divertirnos, no pensando en discos ni en Grammys, pero ha ocurrido lo que ha ocurrido y ya tenemos treinta y siete años en el tapete y activos.”
Inspirado por artistas como el percusionista brasilero Naná Vasconcelos, hacía cosas con campanitas, sonajeros de madera y chequeres, para hacer algo más llamativo, algo más que un básico. Así comenzó la idea de grabar un disco propio. “Yo no tengo madera de compositor, pero un día dije que podría hacer un disco haciendo covers, pero a mi manera. A la vez descubrí en el iPhone una aplicación que se llama Spider que puedes grabar por canales. Agarré el primer canal y puse el tema en los parlantes, en el segundo canal, me pongo los audífonos y lo empecé a acompañar con un tambor, después le agregué más cositas y ¡coño! Aquí tengo la maqueta a grosso modo.”
Así nació una maravilla de disco, “PERCUSION Y BUENA ONDA”, título que lo describe perfectamente y que les recomendamos escuchar si les gusta la sabrosura. “Hay ocho temas más uno. Hay uno que cantan los Desordenados que se llama “Asechando”, lo hicimos en “dub”: Tienes una base de reggae en quince canales y empiezas a quitar la batería, por ejemplo, y vas jugando con la mezcla; quitas cosas y metes otras, eso es el “dub”.”
“Los covers son de Massive Attack, Oregon, un bolero del Caribe de Panchito Flores, una banda de Nueva Zelanda que se llama Fat Freddy´s Drop, y también una banda de reggae brutal muy atmosférica también. Hay dos temas de Jesús y yo le metí mi loquetera. “
“El disco es mío, con amigos, pero la idea es mía y el que puso los reales fui yo. Como decía John Lennon, “fue hecho con la pequeña ayuda de mis amigos”. Mucha gente colaboró conmigo, y no fue que yo se los pedí, sino que ellos de pana me ayudaron. Mi familia ni hablar, mis hijos, mi esposa. Les agradezco”.
Y Para los que ya se están preguntando dónde escucharlo. “Todavía no sale, pero si quieren en mi Instagram @oscarellodesorden, me escriben y así nos ponemos de acuerdo.”
Nosotras salimos muy contentas por la entrevista, encantadas de conocer a tan especial personaje y agradecidas por la música, los cuentos y el sabor. “Muchas gracias a estas bellezas que vinieron a hacerme esta entrevista, a tomarnos unas fotos, tomarnos un roncito y pasarla super bien. ¡Que siga la rumba, paz, baile y música!”


