Solo con ver a Oscar Ascanio, ya te dan ganas de bailar, todo en él es ritmo y sabrosura, un tremendo percusionista que nos presentó su más reciente proyecto musical “PERCUSIÓN Y BUENA ONDA”, un trabajo muy personal que resume la variedad de música de diferentes grupos que ha escuchado durante toda su vida.
Todo artista tiene su historia y personas que lo influencian y apoyan; “Mi abuelo, que era de origen vasco, vino a Venezuela en una compañía itinerante de teatro, se enamoró de mi abuela, que vivía en Maracay y se quedó. A mi abuelo le encantaba la ópera y toda la movida artística. Mi mamá siempre decía que, si él estuviera vivo, no se pelaría un show. En la casa siempre se oía música de radio, a mi mamá le gustaba el jazz, pero tipo “Big Band” y por mis hermanos mayores empecé a oír Los Beatles y Los Monkees.”
Pero lo que en realidad marcó una diferencia para Oscarello, fue conocer a La Fania All Stars. “Un día mi hermano me trajo un disco de La Fania y yo dije: ¡Esto es otra cosa! Y empecé a comprarme unos bongós. Mi papá, que siempre me apoyaba, me compró un saxo en una tienda que se llamaba “La Criollita” que quedaba en Sabana Grande, con la condición de que no dejara los estudios.”
Y así empezó el periplo de Oscar a través de la música. “Iba tocando. No existían escuelas de percusión popular, lo que iba oyendo. De repente me conseguía una tumbadora o un tambor. Me gustaba el saxo, pero la percusión…Terminé vendiendo el saxo y me compré como dos tambores”.
“Al principio tocaba en grupos y con amigos que tocaban. Ensayábamos en mi casa, mis viejos lo aceptaban. Inclusive la preproducción del segundo disco de Desorden Público, lo hicimos aquí. Tocábamos música bailable, bossa nova, experimental, boleros y latín jazz en fiestas y cumpleaños. Teníamos un grupo de música experimental con Kiko Nuñez quien empezó a tocar con Desorden. Yo empecé con ellos a los siete meses. Iban a hacer un show en el Círculo Militar y el tecladista para la época dijo que quería un solo de timbales para el tema “Dónde está el futuro” y Kiko dijo: ¡Yo conozco a un timbalero! Y me llamaron a mí.”
Oscarello, con su manera tan jovial de contar historias nos fue llevando por el camino de sus aventuras y su descubrimiento musical a través de los años. “En el primer ensayo, yo nunca había escuchado Ska y no tenía ninguna referencia percusiva que me interesara. Yo dije: ¿Qué están tocando estos panas? ¿Qué hago yo aquí?, y en ese momento empezó mi inquietud. Le puedes meter lo que llaman la marcha de la tumbadora, que es como un ritmo básico, pero yo pensaba en ese momento que perdía sentido el tema, un mazacote medio raro. Y así empecé a tocar una campana, después una pandereta, que no sonara salsoso.”
“El Ska se empezó a conocer con Desorden Público. Fue el primer grupo que dijo: Soy una banda de Ska. Ya para el segundo disco “EN DESCOMPOSICIÓN”, los desordenados estábamos estudiando más música, oyendo otros estilos. Tenemos una columna vertebral que es el Ska y de ahí ramificamos a cumbia, merengue, música balcánica y tantas otras cosas.”
“En el tercer disco “CANTO POPULAR DE LA VIDA Y MUERTE” estaba “Tiembla” el primer crossover para la época, entre las radios juveniles y las radios populares. La primera salida internacional fue gracias a ese disco con el tema “Escápate conmigo”. Nos fuimos de gira por Europa y fue una loquetera. Hacíamos veinticinco shows en treinta días. Éramos unos muchachos, aguantábamos la pela.”
A pesar de la íntima relación de Oscarello con Desorden, tiene la libertad de hacer sus propios proyectos e ir más allá… “Lo bueno de trabajar con Desorden es que me han dado cancha libre. Nosotros empezamos a tocar pa´ divertirnos, no pensando en discos ni en Grammys, pero ha ocurrido lo que ha ocurrido y ya tenemos treinta y siete años en el tapete y activos.”
Inspirado por artistas como el percusionista brasilero Naná Vasconcelos, hacía cosas con campanitas, sonajeros de madera y chequeres, para hacer algo más llamativo, algo más que un básico. Así comenzó la idea de grabar un disco propio. “Yo no tengo madera de compositor, pero un día dije que podría hacer un disco haciendo covers, pero a mi manera. A la vez descubrí en el iPhone una aplicación que se llama Spider que puedes grabar por canales. Agarré el primer canal y puse el tema en los parlantes, en el segundo canal, me pongo los audífonos y lo empecé a acompañar con un tambor, después le agregué más cositas y ¡coño! Aquí tengo la maqueta a grosso modo.”
Así nació una maravilla de disco, “PERCUSION Y BUENA ONDA”, título que lo describe perfectamente y que les recomendamos escuchar si les gusta la sabrosura. “Hay ocho temas más uno. Hay uno que cantan los Desordenados que se llama “Asechando”, lo hicimos en “dub”: Tienes una base de reggae en quince canales y empiezas a quitar la batería, por ejemplo, y vas jugando con la mezcla; quitas cosas y metes otras, eso es el “dub”.”
“Los covers son de Massive Attack, Oregon, un bolero del Caribe de Panchito Flores, una banda de Nueva Zelanda que se llama Fat Freddy´s Drop, y también una banda de reggae brutal muy atmosférica también. Hay dos temas de Jesús y yo le metí mi loquetera. “
“El disco es mío, con amigos, pero la idea es mía y el que puso los reales fui yo. Como decía John Lennon, “fue hecho con la pequeña ayuda de mis amigos”. Mucha gente colaboró conmigo, y no fue que yo se los pedí, sino que ellos de pana me ayudaron. Mi familia ni hablar, mis hijos, mi esposa. Les agradezco”.
Y Para los que ya se están preguntando dónde escucharlo. “Todavía no sale, pero si quieren en mi Instagram @oscarellodesorden, me escriben y así nos ponemos de acuerdo.”
Nosotras salimos muy contentas por la entrevista, encantadas de conocer a tan especial personaje y agradecidas por la música, los cuentos y el sabor. “Muchas gracias a estas bellezas que vinieron a hacerme esta entrevista, a tomarnos unas fotos, tomarnos un roncito y pasarla super bien. ¡Que siga la rumba, paz, baile y música!”
Conocimos a Dawa en una muestra de Cestería fina Yekuana en los espacios de @mobelsigloxx en el Centro de arte Los Galpones y quedamos tan enamoradas de su trabajo que fue inevitable hacer esta entrevista.
Dawa es una artesana nacida en el Alto Caura, Municipio Sucre del Estado Bolívar, quien desde muy pequeña conoce el arte de tejer cestas. “El tejido de las cestas era parte de mis juguetes y así fui aprendiendo de pequeña. Miraba a mi bisabuela cuando íbamos de cacería, ella se ponía a tejer y yo me ponía con ella. Ella me enseñó la iniciación de las cestas y así comencé a hacer unas pequeñitas, aprendí los patrones. Ya grandecita, como de ocho años, sabía hacerlas medio torciditas”.
Pero tejer una cesta, en la cultura yekuana, no es tarea simple ni lo hace quien quiere. Existen rituales importantes sin los que no sería posible realizarlas, de ahí su importancia cultural y el significado de cada pieza. “Uno habla primero con la “sabia”, si la “sabia” nos aprueba, se puede ir a buscar los materiales”. Las cestas están hechas de un tipo de bejuco que únicamente se encuentra en la Amazonía. “Esta es una familia de bejuco muy finito que solo se encuentra en esta zona. No es un árbol, son fibras muy pequeñas, son miniaturas, son como hileras y por eso el proceso es un trabajo largo”.
El proceso de recolección se planifica desde el día antes de la cosecha. “Uno se para temprano, antes de cantar el pájaro para que no nos escuchen los malos espíritus, para que ese día sea muy armonioso a la hora de buscar las plantas. Las ancianas piden permiso; al cruzar los ríos, al bajar a la curiara, al subir a la otra zona de la montaña. Creo que no es pedir permiso, es que ese canto nos permite convivir con los seres que están allí y para que los depredadores no se acerquen. Está relacionado con el puente sagrado, es el canto de nuestra vida para convivir en medio de la naturaleza que está a nuestro alrededor. Ahí está el alma de la cesta, cuando recolectamos los materiales, no es simplemente recolectar, son los principios de nuestras tradiciones, sin eso no lo podríamos hacer”.
Para los Yekuana es bien importante respetar los procesos y momentos de la madre naturaleza. Aplican como filosofía irrefutable la ecología, son personas que aplican sus conocimientos ancestrales para evitar daños en su ecosistema y así mantener el equilibrio.
“Muchos biólogos que he leído dicen que uno no puede exterminar el material. No lo exterminamos, lo usamos siempre y cuando lo respetemos. Es que los materiales son como las frutas; tu no vas a recoger las que no están maduras, tu recoges las maduras. Así es la recolección del material. Lo que vamos a recoger son los bejucos que están secos, esos son los que se usan, es para que la planta se mantenga viva”.
Para aportarle color a las cestas se utilizan pinturas naturales en tonos rojos y negros. El color yekuana significa la protección espiritual. “El material natural es como blanco, lo dejamos secando como por una semana, hay que esperar a que se seque muy bien. Luego, nos encargamos de buscar el tinte “Kidayu”, se parecen a las hojas de parchita y dan el color rojo. Uno juega con el color cuando las hierve”. Para el color negro, se coloca el material dentro de la arcilla y lo dejamos durante una semana. Mientras más oscuro, mejor”.
Dawa nos explica el largo proceso de la fabricación de las cestas, que puede durar entre dos y tres meses según el tamaño. “La iniciación de la cesta es de la base hacia arriba. Se va tejiendo en forma circular. Ya en nuestra memoria deberían estar los patrones de los símbolos. Voy empatando los colores para darle el tono que yo quiero”.
Las cestas están llenas de simbología, por ejemplo, el mono representa la libertad. “Hay tramados que significan la conexión con el Universo. El zig zag es el camino de la vida y del más allá. Siempre van a aparecer monos, porque decimos que el hombre debe velar por sí mismo, la libertad. En la época de la Colonia, cuenta la historia, ayudó al hombre a pelear en contra de los españoles”.
Con convicciones firmes y un gran respeto por su cultura, Dawa nos cuenta sobre las creencias del pueblo yekuana. “Creemos que existe un camino de la vida más allá; comienza una vida, termina una vida, pero continúa la vida. Yo creo mucho en mi tradición, porque yo crecí con mi bisabuela. Todavía creemos en lo que somos, ha sido el tronco que nos ha favorecido, conservando lo que somos hoy en día”.
Dawa prefiere vivir en el Alto Caura. “Allá no se siente lo que sucede en el mundo, sino que sientes la vida de la naturaleza”. Pero ahora tendremos la oportunidad de apreciar su trabajo, recientemente reconocido en la Feria del Mueble “Salone Satellite” en Milano, la feria comercial más grande en su tipo en el mundo, gracias a Edmundo Hernandez, José Ángel Rangel y @mobelsigloxx.
“Yo invitaría a que vivieran acá, porque de ahora en adelante nos van a apoyar y traer nuestras piezas. Van a ser piezas de primera calidad, seleccionadas por las maestras. Vamos a recoger algunos fondos para comprar una Curiara porque creo que podemos ser una organización autosustentable con acceso a un comercio justo”.
Nosotras quedamos fascinadas con los relatos de Dawa y la comunidad de tejedoras que ella representa. Las cestas son increíblemente hermosas, sin mencionar todo el misticismo y tradición evidentes, tramados que cuentan una historia ancestral cargada de símbolos, creencias y respeto por la naturaleza.
Nacida en Valencia, a la edad de doce años se muda a Caracas tras la muerte de su Padre, y allí comienza un largo pero satisfactorio camino para desarrollar su pasión, la cerámica.
“Primero estudié en la Escuela de Artes Plásticas y uno ve todas esas técnicas de escultura, pero yo dije: yo no quiero hacer nada que provenga del polvo, entonces tuve que escoger la cerámica, todo lo demás es un producto ya hecho. Con el polvo es con el que puedes crear. Uno se apasiona por la cerámica. A mi lo que me gusta es cómo del polvo puedes hacer lo que quieras, esculturas y tantas otras cosas que hay por ahí; es tierra. El único problema que tienes como ceramista es el horno, el horno te limita; puedes hacer una obra grande y “tac” se rompe, pero como yo siempre digo:
¡Más se perdió en Vietnam!”
Lograr una pieza como las de Noemi, de gran formato, no es tarea sencilla, requiere de mucha práctica, combinación de técnicas y materiales, y sobre todo mucha paciencia y resignación, nos explica Noemi.
“Normalmente le pones óxido de hierro, de cobre o manganeso, todo depende de lo que quieras hacer, entonces eso le da un cambio a la obra que tu hiciste. Uno busca resaltar las texturas y para eso están los óxidos.”
“La arcilla ya tiene óxidos y después pinto la obra con más óxido, con una esponjilla de metal para resaltar las texturas que quiero resaltar. Una vez horneada ya no hay nada que hacer. ¡Se partió y se partió!”.
Noemi le imprime a cada pieza un toque muy particular que las hace inigualables: el color, las dimensiones, la textura y el uso de signos como flechas, espirales y cruces que, sin tener un significado específico, para ella son simplemente marcas para darle vida a su trabajo.
“Uno busca darle textura a la pieza, a una pieza lisa le falta algo, y así el espectador se identifica con el artista. Si utiliza cruces, tu sabes que es Noemi”.
Noemi es consciente del efecto que causa admirar una de sus obras. “Yo quiero impactar a la gente, una pieza pequeña la puedes ver bella, pero no te puede dar lo mismo que una pieza de dos metros. La gente sabe que hay que llevarla a un horno y el tamaño impresiona”.
Pero para esta gran artista hay algo verdaderamente importante; Miguel, su esposo, con quien lleva sesenta y cinco años de casada, y es una de las piezas claves de su carrera. “Estábamos ya adultos cuando nos conocimos. Él me ayudó mucho a proseguir en mi trabajo, él me apoyó; Métete, ¡hazlo!, me decía. A veces los hombres, egoístas al fin, no quieren que la mujer continúe. Yo tengo amigas que luchaban para poder ir a las clases de cerámica. Él no, él siempre me apoyó, me decía: ¡Tu trabajo es bueno! y claro con ese apoyo y cinco hijos…”
Nos queda claro, al escuchar a Noemi hablar de Miguel con tanta vehemencia, que para una mujer es muy difícil hacer carrera si no cuenta con el apoyo y la comprensión de su pareja. Ser grande y lograr metas tiene que estar acompañado de un ambiente de respeto y espacio, consideración y mucho amor, por eso Noemi pudo de estudiar y preparase.
“Tuve la fortuna, mientras estudiaba en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas, de tener de maestra a Reina Herrera, ella era fregada. Invitaban a Warren Mackenzie y a muchos ceramistas importantes”.
“Muchos buenos recuerdos de mi época de estudiante, muy buenas compañeras. Unas asistían y otras no siguieron porque no aguantaron la mecha, y además de eso, el horno”.
A pesar de su gran fortaleza, y de estar todavía activa con sus buenos tantos años, Noemi ya no hace piezas grandes, las que existen son reliquias para ella.
“Todavía trabajo en el taller cuando me provoca. La última exposición en la que trabajé fue en Los Galpones”, “Tributo a la Tierra 2”. Allí fue que decidimos que algún día haríamos esta entrevista.
Admiramos mucho su gran trabajo como artista, ceramista y escultora, pionera en su forma de expresarse a través de la cerámica. Siempre empeñada en hacer lo que quería y como lo quería. Supo hacer de su sueño su vida y para nosotras no hay guapura más grande que esa.
“Lo que me propuse, lo logré”.
¡Qué maravilla Noemi!
]]>Una tienda única en Altamira donde caraqueños pueden encontrar una bella selección de arte, mobiliario y objetos traídos directo de las mejores ferias de diseño del mundo, también sirve de espacio para piezas de Haute Couture para los amantes de lo último de la moda europea gracias a nuestra querida María Concha.
Con una clientela fiel desde hace más de tres décadas, María Concha selecciona piezas directamente de las pasarelas de París y las embarca directo a este valle caribeño.
““La mujer siempre tiene que verse bella, elegante, chic. No importa la pieza, lo importante es que siempre se vea regia.”
”
Adicta al buen vestir, María Concha nos confesó que siempre le interesó la moda femenina y con el tiempo, fue aprendiendo todo lo necesario para brindar las mejores opciones a sus clientas. “Siempre me ha gustado la moda y estar bella. Yo misma hacía mi ropa usando patrones. Mis looks favoritos eran los de la gente mayor, aquellos que habían vivido los años 60 y 70. personalmente, soy como un camaleón, puedo andar con una bermuda o una falda, pero una pieza súper importante en mi closet son los abrigos de invierno o verano, pero un buen abrigo lo es todo”.
“No es vender por vender, es encontrar aquella pieza que quede bien y que le aporte a tu closet”. María Concha ofrece un servicio como pocos a sus clientas, la oportunidad de analizar la morfología del cuerpo, ver qué le beneficia, entender las tendencias y tener acceso a exclusivas prendas de calidad. “No importa el tipo de cuerpo. Para mi, es importante que la mujer siempre se vea elegante. Hago una revisión de su fisionomía, si es un cuerpo en forma de H, si es A y allí elegimos juntas qué pieza le beneficia”.
Cualquier pieza que adquieras de la colección de María Concha, puedes tener la seguridad que será una pieza que trasciende en el tiempo.
“ “Vendo ropa que quede en el closet, no algo que ya mañana esté desactualizado y no puedas usar más.””
“Pienso en el bolsillo de la gente con estas elecciones”, y el closet de María Concha da fe de ello. “Si revisas mi closet tengo ropa de hace décadas, puede ser de los 70 y la reciclo. Me ha pasado que tengo una pieza de hace más de 20 años, pero al usarla, la modernizo con los accesorios o las combinaciones que elija”.
Como toda amante de la moda tiene sus preferencias, la sobriedad y lo femenino. “ No me decanto mucho por las flores o estampados como los graffitis que sean muy marcados. Colores beige, blanco y negro, aunque ahora que tenemos una gama bien flashy como el color fuscia, pero puedes combinarlo con otros colores más calmados. Hay uno tonos más llamativos que se pueden conjugar como los fluorescentes, en el caso de los verdes que es lo último este año o el azul eléctrico. Esas son piezas que puedes tener y usar de manera clave para destacar. De igual manera, siempre debes tener lo básico como blanco, negro, gris, beige, hueso y latte”.
María Concha trabaja con varias marcas y es un must para ella monitorear las últimas tendencias. “Solo trabajo con marcas europeas, no porque me desagradan otros mercados como el americano, sino que la ropa europea cae mejor al cuerpo de la mujer, bien sea venezolana o de otro lugar. El tallaje es diferente. Ahora, no me caso con ninguna marca, pero si hay algunas que les sigo la pista por un rato porque a la venezolana les gusta”.
Algunas de las marcas reconocidas con las que trabaja María Concha son: Dice kayek, Maison Babih Kayrouz, entre otras. Quienes deseen ponerse en contacto con ella para asesorías y conocer sus colecciones, sólo deben enviarle un DM a sus redes sociales.
No es secreto para nadie que estos dos últimos años han sido totalmente atípicos, todos los sectores a nivel mundial lo han sentido y la moda no escapa de ello. “Esta colección le podemos decir cápsula covid, de hecho así le están llamando muchos diseñadores. Con la pandemia se redujeron la disponibilidad de las telas, salieron colecciones más pequeñas y salieron piezas más “ponibles” o de un uso más diario”, pero aún existe el público sediento de calidad, exclusividad y mucha moda.
Mientras, seguiremos viendo cómo diseñadores seguirán adaptando las tendencias, así como se adaptaron los demás aspectos de nuestras vidas, pero sin sacrificar lo que el público siempre busca. La moda es arte y parte del arte es reinventarse. Las clientas de María Concha lo saben y acuden a ella para acceder a lo último de la moda europea. “Vivo en París y allá a la gente le gusta vestirse muchísimo, siempre es una maravilla salir y ver. En Zara puedes encontrar una pieza que puedes mezclar con una que tengas súper exclusiva. Ahora se están abriendo muchas posibilidades en la moda con la fusión de estos dos mundos, el pret a porter y la alta costura, por ejemplo H&M. Ahora ellos, junto a los grandes diseñadores sacan colecciones de alta calidad a buenos precios y los consumidores son los grandes beneficiados. Hay que saber buscar, tener ojo para identificar piezas claves”.
“Por cada tres camisas, debes tener un buen pantalón, puede ser negro o blanco, así puedes combinarlo con muchas piezas. Una buena falda también es indispensable, yo soy fan de las faldas, siempre es elegancia femenina”. Este es uno de los consejos que nos ofreció María Concha y nos advirtió de aquellas tendencias a evitar. “Estoy en contra de las leggins o las lycras. Aquí en Venezuela se usan muchísimo. Las mujeres van a un restaurante, gastan mucho dinero, pero van en lycra. Eso déjenlo para ir al gym. Siempre discuto con mis clientes cuando las veo usando lo mismo, cuando no inventan. No necesariamente tienes que gastar muchísimo o mostrar siempre piezas únicas, pero puedes llevar un blazer, que ahorita está de moda y lo acompañas con un pantalón corte masculino, colocarte zapatos de goma, estás cómoda y sin leggins”.
Para María Concha uno tiene que verse elegante aunque esté sencilla, por eso nos explica un poco cómo ella ve una pieza clásica y que todas tenemos. “El jean, para mi, es una pieza bastante complicada, no va con todo el mundo y depende del cuerpo. El jean lo critico muchísimo, es una combinación que hay que llevar con cuidado. Si las piernas son anchas no se pueden llevar ajustados, es preferible otro tipo de pantalón.”
““El jean no es para todo el mundo””
“Si tuviese que elegir entre unos zapatos y una cartera, definitivamente elijo unos buenos zapatos. Un buen zapato es la imagen o el sello final de un buen atuendo, no importa que sea deportivo, pero siempre un buen zapato es la presencia de todo”. Los accesorios también son importantes para María Concha y confiesa que no puede vivir sin zarcillos.
Aunque vive en París, María Concha viene unas dos veces al año: a traerle lo mejor a su clientela y a respirar este aire caribeño al que es adicta. “Hago dos colecciones al año y siempre me quedo un mes y medio. Amo Venezuela, es mi oxigeno y el calor. Para algunas personas puede ser lo contrario, pero yo necesito venir y recargar baterías”
Entre sus diseñadores favoritos están: Jean Paul Gautier, Lacroix, Karl Lagerfeld. “En EE.UU. el primero para mí es Tom Ford, me encanta. Ahora en el resto del mundo encuentras unos monstruos como Ellie Saab. Hay mucha diversidad y eso me encanta”.
Vestirse bien es un arte, y siempre es mejor contar con buenos aliados para que nos ayuden a encontrar nuestra propia voz entre tantos estilos diferentes. María Concha es ese clásico caraqueño para aquellos que saben de este mundo y quieren poner sus manos en las tan preciadas colecciones parisinas, además puedes encontrarla en uno de los mejores espacios de la ciudad.
Gracias María Concha por tu tiempo, ahora lo pensaremos dos veces antes de tomar el atajo del jean.
Ubícalos tu mismo
Descubrir, encontrar lo oculto, sacar a la luz aquello que por el momento es desconocido. Descubrir es la acción de usar los sentidos para adentrarse aquello que nos es ajeno, es usar la vista para detectar, el olfato para reconocer, el tacto para asimilar, escuchar para entender y el gusto para hacerlo propio. Todo esto es a lo que nos invita diariamente Morella y su travesía sibarita que no parece tener fin.
Consultor gastronómico, food stylist, sibarita, “comparto lo que mis ojos ven”, esa es Morella. Nacida en Caracas, pero de padre maracucho y madre gocha, tuvo la oportunidad de conocer el país desde su cielo. “Mi papá tenía una avioneta pequeña y tuve esa oportunidad invaluable. Éramos una familia de finca, así que los viajes eran constantes. Por mi contacto diario con los caballos, pensé que a eso dedicaría mi vida, y no fue sino hasta que tuve 14 años que me di cuenta que era más complejo de lo que pensaba”.
Amante de la fotografía y la cocina, Morella estudió publicidad como una manera de acercarse a estas áreas. “Para ese momento ninguna de estas opciones era una carrera en Venezuela. Estudié en el Nuevas Profesiones, pero en el interín terminé vendiendo muebles y esto me permitió independizarme a muy temprana edad. Hoy pienso que pude haber aprovechado un poco más estar en casa con mi mamá, pero eso me hizo ser quien soy, aproveché para cocinar lo que me daba la gana. Viví todos mis hobbies y pasiones. Cuando la gente iba a mi casa, cocinaba de todo. Entonces empecé a cocinar de manera más formal”.
Morella se asoció con una amiga y su primer gran encargo fue hacer la comida para una boda. “Desde ese momento no paramos. Fui migrando de la venta de muebles y terminamos montamos juntas un servicio de cataring de comida que se llamaba Atar.”
““Trabajamos nuevas propuestas que no se habían visto hasta ese momento en en la ciudad”. ”
Atar dio su primer gran paso y abre sus puertas en la cuadra gastronómica con un pequeño exhibidor, pero con una gran cocina y lo más importante, un gran capital humano. “En el frente comercial estaban las mermeladas, los picantes, todo lo que hacíamos para fiestas. Las cocinas son otro cuento, son enormes. Sin tener infraestructura física llegamos atender eventos de unas 2 mil personas”.
De este ímpetu y ganas de explorar el mundo culinario nació también un lugar que muchos conocen en la ciudad de Caracas, Catar. “Este proyecto nació porque me mudé y quería tener mi propia cocina-laboratorio, pero cuando remodelé, el horno no cabía por la puerta. Nos asociamos con la hermana de mi socia y decidimos abrir ese espacio”, pero al calor de la cocina, Morella encontró otra pasión. “Me ilusioné con la enseñanza y esto fue gracias a las ganas de aprender que tenía nuestra gente. Llegó un momento en que éramos 60 personas trabajando. Mi socia y yo logramos tener un sistema operativo que nos ayudaba a ver y entender todo el proceso sin importar donde estuviéramos.”
““Trabajar con mujeres es algo que enriquece muchísimo, estamos muy inclinadas al detalle”.”
En la cocina hay varios puntos importantes para Morella: “Primero: menos es más. Lo simple es elegante, tanto en lo visual como en el paladar. Segundo: en la cocina, todo lo dice el producto; y por último, aprende técnicas de cocción elementales y exalta las cosas que nos da la tierra y la naturaleza”. Morella es fanática de lo sencillo y no en vano su plato preferido es un huevo a la cubana, un huevo frito sobre arroz con una buena sal.
Por proyectos más personales como el ser mamá, Morella decide cambiar de rumbo para disfrutar de su familia. “Ser mamá para mi nunca fue un tema y me encanta serlo. Tuve mi segundo bebé a los 40, y ahora entiendo que no toda mujer tiene que ser madre y uno puede dar al mundo de otra manera. Me ofrecieron comprarme los proyectos y yo quería entregarme, vivir mi casa y mi familia de otra manera. Me siento muy orgullosa ver esos proyectos y saber que el menú no caducó y que aún se mantiene gente que entró conmigo, creció y ahora está en otras áreas”.
“Cuando salía con mis amigas, conversábamos sobre las redes y su uso, pero yo solo veía lo malo, tanto así que decía que si un día abría mi Instagram, sería para enseñar algo, no usarlo de manera superficial”. Poco a poco Morella se fue enamorando de la idea y decidió intentarlo. “Mi primer post fue de como abrir una pipa de girasol. Empecé publicando mis recetas. El crecimiento de @caraqueandoando fue totalmente orgánico y fui entendiendo el poder que tienen las redes”.
En un abrir y cerrar de ojos @caraqueandoando se convirtió en una herramienta de vida para Morella. “Nunca pensé que iba a crecer tanto. En ese momento no estaba en negocios, estaba tranquila. Se me presentó la oportunidad de entrevistar gente y nunca había estado frente a cámaras. Al principio @caraqueandoando era solo imágenes y fui incorporando videos. La gente aprecia y agradece el contenido de calidad”.
Fue así como poco a poco Morella empezó a mostrar cada sus viajes y experiencias, @caraqueandoando ya no solo era la comida, era un estilo de vida. “No era muy fan de mostrarme y aún mantengo ciertas cosas muy personales. Me fui atreviendo cada vez más, hasta que llegó la Licoteca y me ofrecieron hacer un proyecto lindísimo que se llamó Abocados, aún disponible en Youtube”.
Morella se sumó a personajes interesantísimos como César Miguel Rondón, Toto Aguerrevere y Rosanna di Turi. “Yo estaba eclipsada y me dejaron hacer lo que quería.”
““Soy de los que piensa que todos tenemos una historia que contar y cada persona es un influencer per se.””
“El señor de la esquina tiene algo que contar, solo debes saber escuchar. Aprendí a contar historias. Abocados fue una escuela lindísima y le agradezco enormemente a la gente de la Licoteca”.
Ahora Morella utiliza su plataforma para impulsar emprendedores de la manera que mejor sabe. “Si me gusta, lo publico y si no me gusta, te aconsejo. Es duro porque a veces te llegan tantas propuestas maravillosas y no puedo dedicarle tiempo a todas. Esta es mi manera de hacer país”.
@caraqueandoando además apoya causas benéficas como la red Fe y Alegría que ya tiene más de 60 años y más de 700 escuelas aliadas.
““No duermo si no pongo mi granito de arena.””
“Son cosas a las que le dedico tiempo y son un placer. Así es como siento que se debe ser influencer, no solo hacer alianzas comerciales, sino trabajar en tener influencia positiva. No critico la transacción económica porque todos tenemos que vivir de algo, pero dentro de la monetización, tenemos que usar las herramientas para hacer país, hacer mundo, para influir positivamente en algo aunque sea pequeño. En esta vida estamos un rato, sácale provecho”.
“Quiero irme tranquila sabiendo que hice algo y dejé algo. Creo en la suerte porque creo que es suerte poder hacer algo que te apasiona, que sea monetizable y que además te permita ayudar”.
Los proyectos de Morella no se detienen y aún tiene pendiente muchas cosas incluyendo la evolución de @caraquenadoando. “Quiero hacer un @caraqueandoando Shop. Quiero seguir viajando, que la vida me siga ofreciendo esas oportunidades y reportar mis viajes. Hacer viajes gastronómicos, sé que pueden parecer trillados, pero me encantaría hacer algo en español y muy bien producido”.
Como mucha gente guapa que aún se mantiene firme en el país, Morella le sigue apostando y trabajando a diario en este pedazo de tierra caribeña. “El venezolano es invencible, y por muy repetido que suene, siento que sobreviviremos todo. Nosotros nos reinventamos y lo estoy viendo a nivel gastronómico. A diario me llegan propuestas fuera de este mundo, hay mucha gente haciendo maravillas. Creo que cuando sobrevivamos a esto vamos a ser un país mucho más grande, especialmente a nivel gastronómico. Tuve la oportunidad de ir a un restaurante en el Hatillo que se llama El Atrio. El proyecto lo lleva una pareja que tiene aspiraciones de estar entre los mejores”.
Morella es guapa, pero no solo guapa en el sentido estético de la palabra. Es guapa porque se atrevió a descubrir, a probar, a intentar y no se detuvo, sino por el contrario, a cada nueva pasión le sumó otra. Morella ahora es parte de muchos otros personajes guapos con los que hemos tenido la oportunidad de conversar, solo que ella lo hace a través de los sentidos y el calor de la cocina.
Ubícalos tú mismo
]]>La calidad del aceite de oliva se juzga por sus propiedades organolépticas (estimulante de los sentidos por su olor, sabor, consistencia, etc..) y por su alto contenido de ácidos grasos naturales, antioxidante celular y vitaminas E y K. Es por esto que el aceite de oliva extra virgen es considerado como el "oro líquido", es uno de los hidratantes naturales más efectivos que existen y su consumo representa múltiples beneficios para la salud, su ingesta ayuda en la prevención de enfermedades cardiovasculares, favorece la función digestiva, ayuda a combatir el estreñimiento, apoya una correcta mineralización de los huesos e hidrata a profundidad la piel combatiendo la resequedad.
El aceite de oliva es una excelente alternativa para cuidar nuestra piel del envejecimiento prematuro, debido a que preserva su elasticidad natural devolviendo el brillo y la humedad que vamos perdiendo por la exposición al sol, el viento y la ciudad con sus toxinas ambientales, también es una excelente mascarilla para el cabello y removedor de maquillaje. No cabe duda que el aceite de oliva extra virgen es un tesoro a tener en nuestro hogar.
La nonna de Dora siempre tomaba una cucharada de aceite de oliva extra virgen por las mañana en ayunas. Ella decía que era bueno para la salud y vivió 97 años, así que nosotras lo probamos y lo recomendamos, los resultados son lo máximo!
Es muy fácil de usar, rellena algún frasquito de vidrio oscuro para tener en tu baño (recordemos que los aceites deben estar lejos del calor y la luz) y después de tu ducha con la piel húmeda, coloca un poco de tu aceite en la palma de tu mano y con ambas lo esparces por todo tu cuerpo, de forma ascendente y con mucho cariño, también puedes usarla en tu rostro y hasta en tu cabello, es fantástico!
Es un mineral electrolito que se encuentra en la sangre y tiene una gran influencia en el metabolismo, los músculos, el sistema nervioso central, el corazón, los riñones y el balance de fluidos.
El potasio apoya la comunicación entre los nervios y los musculos ayudando a la contracción de los mismos y es fundamental en el crecimiento del cuerpo.
También ayuda a la circulación de los nutrientes de las células y la expulsión de los desechos de estas. La deficiencia de potasio puede acarrear diarrea, vómitos y deshidratación. Se recomienda ingerir un mínimo de 3.500 miligramos diarios para los adultos.
Lo obtenemos a través de la ingesta de frutas, hortalizas y verduras. Este se absorbe en el intestino delgado en un 90% , el resto es desechado por la orina. Otros beneficios que nos trae el potasio son:
Participa en la síntesis de proteínas a partir de los aminoácidos y en el metabolismo de los carbohidratos.
Regula los niveles de agua en el organismo.
Disminuye los efectos negativos del sodio.
Regula el sistema cardiovascular.
Alimentos ricos en potasio encontramos los siguientes:
Acelgas, espinacas y todo tipo de lechugas.
Chirimoya, kiwi, mango, peras, cambures, naranjas, plátanos y aguacate.
Champiñones, brócoli, zanahorias, calabacines, berenjenas, espárragos, tomates y pepinos.
Papa, papaya, coliflor, maíz, todos los frutos secos, semillas de girasol y ciruelas pasas.
Garbanzos, lentejas, salmón, pavo, carne magra y huevos.
También lo encontramos en los lácteos, como en el yogurt natural, la leche entera, descremada, de almendras o de soya. También en el queso ricotta , el requesón y en el helado de vainilla!! Yupi!.
Es un mineral esencial para todas las células vivas y es fundamental para la salud. Es imprescindible en deportistas de alto rendimiento y personas con osteoporosis, ya que reduce el cansancio y la fatiga. Además de mantener el equilibrio de los electrolitos mejora la absorción del calcio.
La deficiencia de magnesio puede producir calambres y espasmos en los tejidos, debilidad muscular, complicaciones cardiovasculares y de presión arterial e incluso la depresión. Se recomienda ingerir diariamente de 400-420 miligramos diarios para los hombres y de 310-320 miligramos para las mujeres, reduciendo el riesgo de enfermedades del corazón y de presión arterial.
Otros beneficios son de consumir magnesio son:
Contribuye al funcionamiento del sistema nervioso y de los músculos .
Ayuda al metabolismo haciendo que la energía llegue a todas las células,
para que estas puedan cumplir con sus múltiples funciones.
Equilibra el sistema nervioso central y mantiene la actividad de las neuronas.
Favorece la digestión.
Previene la diabetes equilibrando los niveles de azúcar en la sangre.
Los alimentos que contienen mayores cantidades de magnesio son:
Las hierbas y las especias. Como la albahaca, el cilantro, el cebollin.
Cacao o chocolate negro. El más recomendado es la tableta con más de 70% cacao.
Semillas de calabaza, Chía, sésamo y girasol.
Espinacas.
Frutos secos. Las almendras, anacardos y nueces.
Arroz integral.
Aguacate… mmmm!
Un agradable aroma y dulce sabor acompañan esta deliciosa fruta, lo cual convierte su jugo en una excelente opción para aumentar las energías y mejorar el estado de ánimo, no le añadas azúcar, ella misma es dulcita, altamente recomendable por las mañanas.
También podrías ingerirla en infusión ya que su hoja posee propiedades relajantes, ayuda a controlar los niveles de glucosa y actúa como desintoxicante.
Hervir 1 litro de agua y agregar 10 gr de hojas secas de guanábana, dejar hervir 10 min y dejar reposar otros 10 min. Colar y tomar. Puravitaminapura !
Marta Schroh
Nacida en Argentina, emigró junto a sus padres a la edad de 8 años. Sin embargo, por encima de todo, es super venezolana. "Soy venezolana, me crié en este país y no pienso irme. Venezuela es mi país".
Siendo todavía muy joven, después de graduarse en el Colegio Cristo Rey de Caracas, regresó a Argentina donde estudió diseño de modas durante alguno años, culminando tiempo después la carrera en Chile. Cuando finalmente vuelve a Venezuela, tenía que buscar un trabajo, una actividad que le permitiera mantenerse por sí misma, entonces surgió la inevitable idea de diseñar su propia línea de ropa.
"Todo fluyó, ahí mismito salió el registro mercantil. Cuando las cosas se dan de esa manera es una maravilla, las puertas se abren, y como todo lo demás en la vida, lo ideal es que sea así, no forzar las cosas".
Pero su amor por la moda vendría gracias a su madre. "Mi mamá era una mujer muy elegante, muy bella; siempre pendiente del buen corte, de los modales, era una princesa, muy linda".
Al volver a Venezuela, Marta comenzó inmediatamente a diseñar. "Tenía un taller y hacía camisas. Mi especialidad eran las camisas blancas, con encajitos y detalles. El blanco siempre me ha encantado, es muy tropical, ideal para nuestro clima, siempre te sientes bien y fresca y hace destacar cualquier accesorio. Amo una cama blanca con mosquitero, es glamour total".
En aquel momento Minarius llegó a estar en diez boutiques en Caracas; sólo en Paseo Las Mercedes vendía en tres tiendas; Neuf, Bleu Marine y Piera Ferrari "Yo confeccionaba en el taller, hacía mis diseños y tenía varias vendedoras que salían a vender con un mostrario".
Su primera tienda propia la abrió en los años 90, en la Avenida Orinoco de Las Mercedes, una de sus Boutiques más emblemáticas. Luego, aprovechando el boom del Centro Comercial Plaza Las Américas, montó otra tienda que fue un gran éxito durante ocho años.
En esa época tenía una producción inmensa de blazers, alrededor de 200 piezas al mes. Pero para Marta, sus hijos son lo más importante, por eso tenía el taller en casa, para poder estar siempre con ellos.
"Manejaba la tienda por teléfono, mis clientas no me conocían. Cuando finalmente aparecí la gente me preguntaba si yo era la Señora Marta, se imaginaban a una señora mucho mayor".
Pero no siempre los negocios fueron tan exitosos para Marta. Decidió abrir otra tienda en el Centro Comercial Las Cúpulas, al lado del Restaurante Catai. "El peor negocio de mi vida. Era la época que estaba abriendo el Sambil, eran otros números, otros tiempos. Por primera vez el país estaba pasando por un mal momento".
Cuando crecieron sus hijos, ya con menos exigencias como madre, tuvo la oportunidad de viajar. La situación en el país empeoraba, era difícil producir y pensó en cambiar.
Inicialmente viajaba tres veces al año a Paris y traía ropa para venderla en la Boutique, pero luego, por un tema de costos, París dejó de ser rentable y decidió adquirir las piezas en Nueva York.
"Amaba ir a París a buscar la mercancía, yo gozaba, me encantaba. A veces me llevaba a mi hija, era cosa de mujeres".
La tarea de Marta en sus viajes es muy importante para el éxito de la Boutique; "Tienes que tener muy buen ojo, escojer, evaluar. Siempre trato de conseguir cosas diferentes, que no tenga todo el mundo, piezas especiales". Y en eso se basa el secreto de Minarius; la elegancia, lo chic, el glamour y lo bonito. Hacerte sentir especial, siempre enalteciendo a la mujer, la feminidad.
““La feminidad es algo lindo. Yo prefiero lo femenino a lo sexy, nunca vulgar”. ”
A pesar de los años de trayectoria, Marta nunca ha tenido tiempo para hacer desfiles ni ha estado interesada en hacer publicidad, siempre ha sido muy discreta. Sin embargo reconoce, gracias a su hija Clari, que los nuevos tiempos ameritan nuevas estrategias y esta comenzando a introducirse en el mundo de la venta a través de las redes sociales, activado su cuenta en Instagram para mantenerse en pie y poder seguir ofreciendo un poco de elegancia y estilo a esta ciudad.
Minarius es una boutique venezolana al mejor estilo parisino, que tiene una selección de piezas especiales muy bien seleccionadas, y con hermosos accesorios para completar un outfit de lujo; zarcillos, carteras, sombreros y más.
"Las carteras son un éxito. Las consigo en Istanbul porque tienen la mayor selección, pero hay que saber donde buscar". Los zapatos son importantisimos y quisiera incluirlos en un futuro próximo".
Las personas que usualmente van a la tienda buscan vestidos de ocasión; graduaciones, bodas o cocktails, y les gusta ser asesoradas.
"Cuando llega gente que escoje una pieza que no le queda bien, yo prefiero que no se la lleven, aunque les guste. Les sugiero algo que les quede mejor. Siempre me piden mi opinión. La sinceridad es muy importante y yo quiero que salgan y les echen flores. La idea es que se sientan bien y que todo el mundo las vea bonitas".
La estética es importantisima para Marta. "La gente vuelve porque se sienten bien con lo que compran. Hay muchísimas clientas que amo, que son muy fieles, de toda la vida. Hay tanto que ver, que siempre les recomiendo que vengan con tiempo".
Marta Schroh es una encantadora y romántica mujer, para quien los valores son muy importantes, y su boutique es el reflejo de ello, por eso te invitamos a conocerla y perderte en su mundo elegante y sofisticado.
Ubícalos tú mismo
]]>Nuestros hogares se han convertido en ese lugar donde convergen y se desarrollan las rutinas de todos los que componen nuestro núcleo familiar. Ahora nuestra casa es: aula de clases, oficina, parque de juegos, cine y santuario. Cada pequeño espacio ha sido invadido y ahora debemos poner especial foco.
Puraguapura tuvo la oportunidad de conversar con el arquitecto venezolano y Host de estilo Fernando Delfino, un amante de la moda y el diseño, quien nos contó, entre otras cosas, sobre la transformación de sus proyectos en pandemia y la importancia ahora del diseño de espacios.
“Soy de los que piensa que el arquitecto nace. Hay una sensibilidad que viene contigo y que no sé explicar, es algo que no te enseña nadie. Desde que tengo uso de razón dije que quería ser arquitecto”.
Hijo único, apasionado por el diseño y el estilo, Fernando nos contó que conserva mucho de ese niño que soñaba con ser arquitecto. “Cuenta la leyenda que yo era muy llorón, y en ese aspecto no he cambiado mucho. Siempre he sido meticuloso con las cosas que me gustan, soy muy perfeccionista. Mis creyones siempre tenían que estar en perfecto orden, con el mismo tamaño y la punta perfecta. Por no tener hermanos, me costaba mucho compartir y era muy selectivo”.
Fernando se graduó de arquitecto en la Universidad José María Vargas. “Mi pasión siempre ha sido la arquitectura, y más que la arquitectura, el diseño en general”, y era de esperarse, Fernando viene de una familia de coleccionistas de arte.
““Mientras hay chicos que tienen recuerdos jugando beisbol, yo tengo recuerdos caminando por la Galería de Arte Nacional.””
“El primer viaje que hicimos en familia a Europa, subirse al carro era tomar un examen. Mis papás me preguntaban de quién era cada pintura que veíamos y el periodo al que pertenecía”.
Todo este conjunto de experiencias, sumado a las cualidades innatas de Fernando y su entorno, lo convirtieron en la persona que algunos han llegado a conocer más allá de la pantalla. “Me crié con mi mamá y mis tías, todas mujeres compradoras compulsivas y amantes del buen vivir. Así soy yo, compulsivo e intenso. Soy piscis. Soy soñador, sensible, llorón, pero he aprendido que antes de que alguién me tire de la nube, me tiro yo primero”.
Este año ha sido una sorpresa para la mayoría y efectivamente, aunque ya suene cliché, estamos viviendo situaciones inéditas para nuestros tiempos. Estamos frente a un panorama que nos obliga a repensarnos y Fernando no es la excepción. “La verdad es que nadie pensaba que esto iba a alcanzar tal magnitud, y soy de los que piensa que a esto todavía le falta, así que hay que adaptarse, y no hablo simplemente estar en casa”. Para Fernando el tema pasa por la concientización y el cambio de paradigmas en nuestra cotidianidad que aún está por verse. “Por mucho que los gobiernos aprieten y restrinjan, el virus sigue su camino, en menor o mayor medida porque es un enemigo invisible, entonces ahora se nos suma una responsabilidad individual, el cuidarnos. Siento que ahora sí podemos hablar de una verdadera exclusividad. Ser exclusivo con quienes nos reunimos, cuantas veces lo hacemos, cómo vamos y cuándo vamos.”
““El ritmo social al que estábamos acostumbrados es difícil de mantener.” ”
“Mi caso es muy particular porque mi vida profesional, por la parte de la televisión, en su gran mayoría depende de un contacto social. Por una parte sí me ha beneficiado un poco este formato de trabajo, ahora tengo la posibilidad de llegar a personajes de mayor nivel, que ya había, pero ahora es más sencillo porque las agendas lo permiten, todos nos hemos tenido que frenar un poco. La vida no se detuvo, se ralentizó”.
Respecto a su trabajo de arquitecto, Fernando ha encontrado nuevas formas de brindarle apoyo a las personas en el diseño de sus espacios entendiendo la nueva importancia de estos. “A nivel de anécdota, yo tenía tres proyectos comerciales en puertas, y el comercio está parado. Uno era una barbería, y ¿cómo abres una barbería en estos momentos si no sabes bien las reglas de juego?. Los otros proyectos, uno era de moda, pero ¿cuántas personas ahorita van a invertir en calzado de tacón cuando estamos en casa?, y no digo que estar en casa sea sinónimo de no tener estilo.”
““Cuando una persona tiene estilo, lo tiene dentro y fuera de su hogar”. ”
“Parte de reinventarme como arquitecto pasa por enfocarme mucho más en proyectos residenciales. Las empresas apostarán por oficinas de menor envergadura y a nosotros nos tocará poner el foco en esos espacios que antes no eran tan importantes: los pequeños estudios, escritorios, las bibliotecas. Viene también el reto de adaptar los diferentes horarios de todos en la casa y que obedecen a necesidades diferentes. Este es un gran reto y un gran mensaje para toda la familia porque si no estás preparado emocionalmente, se te va hacer muy difícil. En mi caso, la he sabido llevar, obvio con mis crisis como todo el mundo. Ahora tenemos un panorama donde todas las rutinas coinciden y no pueden detenerse porque mientras uno trabaja, el otro limpia, si trabajas en el comedor, llega el almuerzo. Nada de esto se puede evadir y hacerle resistencia, hace todo más difícil”.
Para Fernando se suma un reto profesional, ayudar a repensar los espacios. “Recientemente creé una nueva página de instagram dedicada solo a arquitectura y diseño, @fernandodelfino.arq. En ella comento mis gustos, necesidades, como veo el mundo a mi alrededor y así he logrado canalizar mi parte creativa, mientras mantengo esa parte docente que me encanta. Comparto con un público más amplio que no necesariamente es profesional, sino que simplemente no sabe cómo combinar un color en la casa o cómo escoger un buen sofá. Este nuevo espacio me ha servido también para mostrar el trabajo de otros. Recientemente, logré una alianza con Nanotech y se me ha abierto otro camino profesional con las asesorías online”.
“Ahora estamos viendo las goteras del techo, cosa que capaz antes no veíamos por lo rápido que iba la vida. Ahora puede que entendamos el valor de nuestro hogar. Ya no hay marcha atrás.”
““Ahora hay que apoyar al talento local, a pensar más en cuidarnos, salir menos y compartir más.””
“Gracias a Dios por las herramientas que tengo y para mí la clave ha sido darle eficiencia emocional a mi vida. Si bien para todo los países el tema de la pandemia es difícil, en Venezuela tiene una dificultad adicional por las situaciones alternas de lo que ocurre, y si no estás constantemente intentando encontrar centro, todo se hace más complicado”.
Fernando también se desarrolla como Host de estilo en Venevisión Plus, pero antes de esto, su camino se inició en RCTV y de manera fortuita. “Fue por casualidad. Al estar rodeado de diseñadores, trabajar en desfiles y estar inmerso en ese mundo, un día me llamaron de RCTV porque estaban haciendo un programa y necesitaban gente que supiera. El programa se llamaba ‘Coge el hilo’, primero fue un especial que le gustó a la directiva y pasó a ser un programa de corte semanal”.
“Cuando llegas al estudio siempre hay miedo, la cámara se impone, no conoces a las personas, y en mi caso, el miedo venía de la responsabilidad de saber que todo lo que decía lo estaba viendo mucha gente. No me importa mucho cómo luzco, el contenido es lo que queda. Fui profesor, y nada más arrecho que enfrentarse a un salón de clases. Di infinidad de materias, pero siempre relacionadas con el diseño en un Instituto en Caracas”.
Luego de este proyecto que duró año y medio al aire, Fernando ahora con una experiencia y una audiencia más sólida, pasó a Venevisión Plus. “La sección se llamaba ‘Hilando fino’ era la noticia de moda con un toque muy Fernando de humor negro, duró unos tres meses al aire y de allí inicié mi primer proyecto grande. Un programa donde hablábamos de las Misses, que no es moda, una concepción muy errada no solo en Venezuela, sino en toda América Latina. Luego volví al proyecto inicial como animador, un proyecto hecho para mi especialmente de moda y estilo de vida, donde me siento como pez en el agua.”
““A mi público lo quiero y lo respeto, cuando tengo un micrófono en la mano tengo la responsabilidad de decir las cosas correctas porque lo escucha mucha gente, eso es parte de mi trabajo y parte de mi espiritualidad”. ”
La moda sigue siendo un fuerte punto de referencia para Fernando, y tiene una visión muy clara de cómo se encuentra. “Si bien la moda en Venezuela ha agarrado un camino, siento que para llegar a donde se quiere llegar, el camino se le ha hecho largo y es en parte porque las personas que están adelante no tienen claro a dónde quieren ir. Se ha perdido el valor de la originalidad, se confunde lo que es un comerciante de moda con diseñador. Todavía falta madurez conceptual en cualquier emprendimiento de moda”.
“El cliente es otro de los puntos importantes a considerar. Hay momentos en donde es preferible dejar de ganar que perder. Ese sexto sentido de saber que hay batallas y clientes de los cuales no vas a salir bien parado, te lo da la madurez. Esto no se aprende en la academia, te lo da la experiencia. Nada de esto es fácil y lleva tiempo”.
Los que tienen la oportunidad de conocer a Fernando en persona, tienen la dicha de conocer una persona que es mucho más que moda, es un muy buen amigo, una persona sensible, espiritual, que ama enseñar y por encima de todo, crear, entre muchas otras cosas. “Soy una persona espiritual que siempre está en la búsqueda. Quiero llevar al terreno tangible lo que pienso. Siempre estudio, busco, averiguo. Hoy entiendo que no hay sentimientos buenos o malos, un día se puede estar molesto, un día se puede estar alegre y eso está bien”.
“No me gusta caer en el lugar común de las frases bíblicas, pero sí está esa parte espiritual presente. Llegar hasta aquí es un proceso de aprendizaje, todos pasamos por procesos fuertes y crecimos gracias a eso. Todo lo que tengo lo he trabajado, no ha sido dado y por eso cuando ahora volteo en retrospectiva digo: wow, como he avanzado”.
Existe la percepción de que el ser espiritual es incompatible con el mundo material, percepción que para Fernando, no puede estar más errada. “La gente piensa que si uno es espiritual, tiene que andar todo desaliñado, y eso no tiene que ver con tu nivel de vida, tiene que ver con tu estilo de vida. Una persona puede ser espiritual y saber apreciar lo material. Puedo ver la belleza en todo, la diferencia es que lo material no me quita el sueño, no es una necesidad. Me gusta estar rodeado de cosas bellas y que me gustan. Me adapto y puedo disfrutar de toda clase de situaciones, personas y experiencias”.
Así es Fernando, un hombre espiritual que como a todos le ha tocado reinventarse y lo hace con la mejor disposición, una muestra de que lo que se ve en pantalla va mucho más allá. “Sigo ejerciendo la arquitectura en paralelo, no la voy a dejar nunca.”
““Voy por una autopista de tres canales: la arquitectura, el diseño y mi vida.””
Ubícalos tú mismo
]]>Compartir calidad de tiempo con nuestros hijos en estos tiempos confusos es imperativo, y ¿ qué mejor forma que trasmitiendo los cuidados personales y de salud que una vez nuestras madres y abuelitas hicieron con nosotras ?
La maicena o harina de maíz, es una harina natural extraída de los granos del maíz, y posee propiedades milagrosas que le devuelven a tu piel la tersura, el brillo y la suavidad. Dentro de su composición, la maicena es una proteína que cuenta con diferentes minerales como el potasio, hierro, fósforo, manganeso, calcio, zinc, selenio y magnesio, excelentes antioxidantes y anticancerígenos. El almidón de maíz es un alimento rico en fibra, vitamina A, C y E, vitamina B1,B2 y B3. Además no contiene gluten.
La maicena tiene la propiedad de limpiar la piel a profundidad y mantener tu cutis radiante y rejuvenecido. Debido a sus propiedades antisépticas y astringentes, devuelve el equilibrio a la producción de grasa en la piel, reduciendo la aparición de granitos e impurezas.
Por todas estas maravillas te recomendamos estas 3 mascarillas caseras de maicena para que las incluyas en tu ritual de belleza:
Mezcla 2 cucharadas de maicena con 1 clara de huevo y una cucharadita de miel. Aplica con una brocha sobre tu rostro y deja actuar por 20 minutos. Retirar con agua fría.
En 1/2 taza de agua mezcla 1 cucharada de maicena con 1 de miel. Aplica con una brocha sobre tu rostro y deja actuar por 30min. Retira con agua fría.
2 cucharadas de maicena con ½ taza de leche y el jugo de un limón entero. Aplica con una brocha sobre tu rostro y dejar actuar por 10 minutos. Retirar con agua fría.
Maria Gabriela Semidey, directora de la firma de sombreros, carteras y accesorios Kanaas Wayuu, nos cuenta cómo de un viaje que hizo con una amiga a Maracaibo, hace ya más de quince años, surgió la idea de llevar parte de la cultura Wayuu a todo los rincones.
““Es una etnia espectacularmente hermosa, todo lo que hacen, la historia que está en cada pieza.””
La cultura Wayuu es la cultura de los aborígenes que se encuentran en el noreste de Colombia y en el noroeste de Venezuela y existen desde antes de la llegada de los europeos a América. Algunos elementos de la cultura de estos grupos se han podido conservar a pesar de las intervenciones de otras sociedades.
En cada clan de la comunidad Wayuu, existe una autoridad que se encarga de manejar y dirigir las actividades diarias. El palabrero, nos cuenta Gaby, es la figura más importante dentro de la comunidad, es el juez, y su jerarquía es expresada en su vestimenta con un sombrero.
““Los sombreros los utilizaban los hombres originalmente, pero a partir del siglo XX se fue incorporando a la vestimenta de las mujeres.””
La sarga es uno de las técnicas que se utilizan en el tejido de los sombreros, elaborados con la fibra de la palma mawisa, que crece en la serranía de la Makuira. Esta palma es transformada en cintillas o hilos planos que son tejidos a mano.
“El diseno de los sombreros está en manos de ellos, yo solamente les digo la tendencia de colores que vamos a utilizar. Por ejemplo en primavera, unos colores más alegres y en otoño tonos más oscuros o el nude que es el color de la palma mawisa.”
Pero Kanaas no son solo sombreros. “La mochilas las hacen las mujeres jóvenes y a través del tejido, van plasmando sus frustraciones y alegrías . Los chinchorros los tejen las ancianas tras un proceso larguísimo. En cambio, el tapiz lo hacen los hombres y es de lo que están hechos nuestros clutch o sobres que son una belleza. Incluso han habido diseñadores como Dolce & Gabbana, que en una colección introdujeron los pompones, la artesanía y lo autoctono.”
“Ellos están muy felices porque años atrás pocos conocían este mundo maravilloso y hoy por hoy todo lo que ellos hacen se conoce en el mundo entero y están muy conscientes de eso. Cuando voy para allá, llego yo enriquecida. Los Wayuu son personas muy respetables y tratan de mantener vivas las tradiciones en sus comunidades, incluso hablan su lengua que es es wayuunaiki.”
Hoy en día, Kanaas Wayuu se encuentra presente en países como España , Grecia, Portugal, Japon, Italia y Estados Unidos. En Caracas, en el Showroom de Caurimare y en tiendas exclusivas como Iskia, Aprilis y en Il Argento, donde también se consiguen hermosos individuales realizados con las mismas técnicas de tejido.
En esta ocasión, Puraguapura en pleno se atavió con los estos increibles diseños dando como resultado un Wayuu Glam que nos llena de orgullo; una manera diferente de vestir Wayuu.
El ingrediente principal para esta receta es el arroz. Este cereal posee bondades que ayudan a sanar lesiones de la piel, aclarar manchas oscuras y darle un aspecto terso y fresco.
En la India el arroz se utiliza como pomada para desinflamar la piel ( de picaduras y granos), mientras que en Japón lo usan como mascarilla para rejuvenecerla ya que exfolia y elimina las células muertas, hidrata y reafirma. Además, aporta minerales y vitaminas E y B, las cuales ayudan a combatir el envejecimiento prematuro.
Por su parte, el agua de arroz posee la cualidad de estimular el flujo sanguíneo, incluso en el cabello. Promueve el crecimiento, lo repara y fortalece.
La miel de abejas cruda es increíble para hidratar la piel, sus propiedades antibacterianas y antioxidantes la protegen de agentes externos, recuperando su brillo natural.
La leche, de cualquier tipo, es un excelente limpiador, y en combinación con la miel, hace maravillas. Sin embargo, usándola sola, puedes mojar un algodón y limpiar la cara con ella todos los días para tener una piel reluciente y limpia y reducir los poros abiertos.
Hierve 2 tazas de agua y agrega 3 cucharadas de arroz. Cocínalo a fuego medio y deja reposar. Cuélalo y guarda el agua de arroz para retirar la mascarilla y para el cabello.
Tritura el arroz hasta hacer un pasta homogénea y agrega 2 cucharadas de miel y 2 de leche. Mezcla bien y enfríalo en la nevera.
Aplica en tu rostro y escote con un a brocha y deja actuar 15-20 min mientras te tomas una pausa.
Esta crema dura de 3 a 5 días fresca.
¡ Relájate y disfrútala !
El arte de dominar la eficiencia emocional en tiempos de locura
En Venezuela, un amante de la música, dejó el estudio de grabación para dedicarse a entender las emociones y enseñarnos a trabajar la eficiencia emocional. Tuvimos el maravilloso honor de conversar con Guillermo Ricken, nuestro querido maestro, quien nos contó cómo ha sido su trayectoria, qué lo inspira y de qué se trata este método que ya tiene más de 20 años.
El caraqueño Guillermo Ricken es el FEO, Founder and Executive Director, de Yosiento. “Mi camino empezó hace casi ya 28 años, en 1992, cuando me retiré del mundo de la música”. Guillermo se retiró a los 27 años, luego de cultivar una fructífera carrera como productor musical. “Me retiré sin saber que iba hacer, pero mi camino se fue direccionando hacia el mundo espiritual. Básicamente un día me llevé un poco de libros de hinduismo y budismo zen a Margarita. Luego empecé con la meditación, y ese camino me llevó a múltiples monasterios y destinos de meditación en todo el mundo: EE.UU., Nepal, Tailandia; donde trabajé y aprendí de muchos maestros diferentes a lo largo de décadas”.
Los primeros ocho años de estudios, Guillermo se dedicó de lleno al budismo. “Exploré las tres grandes vertientes: El budismo Theravada proveniente del sudeste asiático, luego el budismo Mahāyāna o Zen, que viene directamente de los que fueron mis maestros japoneses, y por último el budismo Vajrayāna o tibetano. También trabajé la parte del masaje tailandés tradicional, una práctica espiritual, pero adaptada al cuerpo físico, y me convertí en uno de los primeros en crear un diccionario en español de los términos budistas, que para la época no se encontraban, así que decidí hacerlo yo mismo”.
Hace años, adentrarse a este mundo era un reto. Ahora, gracias a la tecnología, la información está a solo un click de distancia. ”A inicio de los 90, si querías encontrar información, a juro tenías que ir a buscarla al lugar, y cuando lo hice fue un cambio radical. Siento que esta decisión venía de un lado del alma, que para el momento, era desconocido para mí. No fue una decisión consciente, sino que un día, algo me hizo pensar en que si un disco que producía en aquel momento no llegaba al top 10, me retiraba. Usé esto como excusa e inspiración”.
Intersonido, era el nombre del actual estudio de meditación de Guillermo y que una vez fue el estudio de grabación y producción musical más importantes en Venezuela, incluso de América Latina. “Yo era productor. Produje los primeros discos de Ildemaro, soy súper salsero. También trabajé en uno de los discos más importantes de Oscar de León donde estaba su éxito, Detalles, ese fue el penúltimo disco que produje”, y este es solo uno de los pocos proyectos en los que estuvo Guillermo a lo largo de su carrera musical. “Prácticamente, fui el que descubrió al Conde del Guacharo, aquí se le grabaron sus primeros discos. También pasaron por este estudio Franco de Vita, La Billos, La Dimensión Latina, Soledad Bravo. Aquí nació el movimiento de rock de los 80, y se grababa las 24 horas al día. Dentro de estas paredes nació el tecnomerengue”, nos contó Guillermo mientras recordaba las letras de grandes éxitos musicales de la década de la década de los 80 y 90.
Pero como todo en la vida cambia, toda esta energía y ola musical se transformó dando paso al silencio de la meditación. “Obviamente, todo el mundo me decía que si estaba loco. Fue un cambio radical en todos los sentidos, mi pareja se fue conmigo. Por primera vez me dedicaba al mundo de la salud. Cuando trabajaba en la disquera, la vida era muy insana, y pasé a hacer ejercicio diariamente. Algo me dijo tienes que hacer esto”.
Guillermo se define como una persona de vivir el presente, de vivir los cambios, habilidad que enseña en su centro. “Tengo esa cualidad de introducirme de manera profunda en los temas de la manera más radical que se pueda. Yo era una persona que saltaba en paracaídas, manejaba moto, piloteaba aviones. Tengo esa visión de la atención plena, como los que hacen escalada libre, eso es una forma de meditación que involucra una concentración muy fuerte”.
Sus grandes maestros han sido variados y en eso radica lo rico de esta propuesta de Guillermo. “Conocí a Charlotte Selver, cuando ella cumplía 100 años de edad. Era una maestra espectacular y su enseñanza era: cada momento es un momento. Otro de mis maestros es Bert Hellinger, psicoterapeuta alemán, creador del método de las constelaciones familiares, y a quien vi trabajar de cerca y entender la importancia de las estructuras familiares. Sri Ramesh Balsekar es mi maestro raíz, hice más de nueve viajes a la india. Traduje cuatro de sus libros que invitan a una reflexión muy profunda”.
“Stanislav Grof, uno de los fundadores de la psicología transpersonal, creador de la respiración holotrópica nos enseñó cómo a través de la música, la respiración consciente y conectada, y el entorno, podemos entrar en estados no ordinarios de conciencia que permiten entrar a material del inconsciente personal y colectivo”, y de aquí parte los métodos de meditación propuestos por Guillermo. “Aún la practico pero mi naturaleza me llevó a otras áreas. En ese momento me encontraba experimentando con espacios oscuros, que hoy son mi especialidad. Con el tiempo estudié Kirtan, cantos hindúes y percusión. Luego tuve mi primer Jembe y enlazando todo esto, nació la técnica de respiración en la oscuridad que uso y que este año ya alcanzaremos la cifra de más de 120 talleres”.
“Esta técnica es muy bonita y a su vez es la madre de lo que es la Eficiencia Emocional. Todo esto me dejó ver tantos procesos emocionales y entender que, si tu dejas que fluyan los sentimientos, pueden modificarse rápidamente si pones el ego de lado. Puedes sentir una profunda tristeza, pero si sigues respirando, puedes pasar a la alegría porque los sentimientos, son energía, y cuando no le pones trabas ni límites puedes drenarlos sin bloqueos físicos ni mentales”. Eficiencia emocional es una enseñanza muy profunda, pero traída a la realidad. No es estar todo el día flotando, es aterrizar todo este aprendizaje espiritual a la cotidianidad.
Este proyecto, liderado por el FEO, es un poco más amplio que solo la eficiencia emocional, aunque este es el corazón. “Este término ya existía, pero nadie lo utilizaba. Es el destilado de otras grandes enseñanzas que tuve la oportunidad y fortuna de recibir de manera directa. Esta es mi traducción de todo este conocimiento. Yosiento, incluye la comunicación no violenta, toda mi formación tántrica y se vierte en este caldero de cosas maravillosas que les llega a las personas de alguna manera. No es una enseñanza fundamentalista, sino que es muy libre”.
Yosiento no es una religión, es un modo libre de enfrentar y entender los sentimientos. ““El fundamentalismo lo que te da es una sensación falsa de seguridad. El hecho de ser tan abiertos, da una abanico de libertad y de inclusión donde cabe todo el mundo. El ideal de la eficiencia emocional es permitirte analizar y ser lo que tu eres, esa es nuestra base, no es quedarse pegado. Veo la rabia, la siento, acepto y la dejo ir. Es además saber comunicar los sentimientos de manera acertada”.
La segunda premisa de Yosiento es que no hay sentimientos buenos ni malos y la tercera, todos los sentimientos son bienvenidos. “Cuando entiendes eso, te quitas un peso enorme. Todo tiene explicación y causa. La autoaceptación radical te da paz y te enseña aceptar el otro y al entender que las cosas son como son. Solo darse cuenta, genera el cambio en sí mismo. Con eficiencia emocional entiendes que la culpa no existe, ni en ti, ni en el otro, y el ego se va desinflando solo. Esto es Yosiento, un proyecto que además, tiene gente talentosísima como: Mailenis Zerpa, Yanir, Ingrid Urbaez, Luciano, Dimar Zambrano y muchos otros”.
Ya son más de cuatro años desde que conocimos a nuestro queridísimo maestro Guillermo y la experiencia ha sido realmente transformadora, tanto en los talleres de respiración en la oscuridad, una técnica de meditación muy difícil de explicar con palabras, como en su más reciente proyecto de Eficiencia Emocional, en donde cada día más comprendemos la importancia de reconocer nuestros condicionamientos, emociones y sentimientos, como herramientas para la paz mental.
Ubícalos tú mismo
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María Elisa es nuestro personaje de esta semana y sus piezas son hoy protagonistas en la galería Graphicart en Caracas, hasta el 26 ene de 2020.
Guara de nacimiento, María Elisa Pifano es una maravillosa artista, madre de otra artista, María Elisa Carmona (MEC) a quien también tuvimos el placer de entrevistar. “Nací en Barquisimeto. Soy cardenales pa’ todo el mundo, naguará y vasié. Viví en Barquisimeto hasta que cumplí 20 años de edad”.
A los 16 años María Elisa se casó y tuvo a su primera hija quien lleva su nombre. “Los tres nos fuimos a Oklahoma. Mi esposo iba a estudiar, pensé que yo también lo haría, pero tal vez no era mi momento. Cuando la gente me pregunta por qué es que salgo ahora a la luz, les digo que hice todo al revés”.
““No me cuestiono nada, pero lo racionalizo pensando que estoy disfrutando tanto lo que estoy haciendo en este momento de mi vida porque tenía que ser así.””
“Mi trabajo más allá del talento o la inclinación que puedo tener, son los años que yo he vivido, y lo que he visto”.
María Elisa pasó nueve años casada y regresó junto a su familia a Venezuela. “En ese momento nos separamos, pero todo de manera muy civilizada. Yo me he convertido en una experta en cometer errores ¿Por qué? Porque los errores hay que cometerlos constantemente para poder aprender, y soy una experta porque no cometo el mismo error dos veces, que es donde creo que radica el problema. La idea de cometer un error es que aprendas de ese, te voltees y aprendas de otro. Ya de ese error aprendiste, no vas a volver a cometerlo dos veces. El tiempo se pierde es cuando no aprendes”.
Para ese momento, Barquisimeto se había quedado pequeña para María Elisa y se vino a Caracas junto a su hija. “A los dos años conocí a Manuel, mi actual esposo, en un blind date y más nunca nos separamos. Ya cumplimos 35 años de novios y 32 de casados. Sin uno, no hay el otro. Primero hay que saber ser novios y luego ser esposos. A veces cuando pasa algo, porque en 35 años pasa, le digo: ‘Te voy a decir algo, pero en lugar de escuchar a tu esposa, vas a escuchar a una tipa, a otra que no soy yo". Yo digo que Manuel, que es súper distraído, todavía está enamorado de mi porque tiene mala memoria”.
Después de un par de años de matrimonio, nació su segunda hija Clementina. Para ese momento, María Elisa solo había estudiado tres semestres de diseño de moda en las Mercedes. “Entré a esta Academia porque andaba buscando desesperada que hacer mientras trabajaba, tenía una necesidad de crear increíble. Siempre he hecho cosas con las manos. Pintaba, dibujaba, hacía tapices. En el fondo uno sabe porque la necesidad de crear está allí”.
De pequeña en el colegio, María Elisa podía durar horas en los dibujos porque era lo que más le gustaba hacer, pese a esto nunca lo hizo de manera formal mientras crecía. “Mi mamá era una mujer súper exigente. Una mujer de una grandísima y profunda inteligencia, era profesora de historia y geografía. Para ella tener talento no era tener inclinaciones artísticas, eso era un hobbie. Para ella, talento era hacer un Da Vinci, y si no estabas pintando la Capilla Sixtina, ¿para qué meterte en clases?. Y de cierta manera tenía razón porque el verdadero talento siempre aflora”.
Manuel, el esposo de María Elisa, se mudó a EE.UU. para continuar a sus estudios y con él toda la familia. María Elisa aprovechó la oportunidad para inscribirse formalmente en Parsons School of Design. “Fue un sueño. Para entrar tenía que presentar el TOEFL, entonces tuve que dejar pasar un semestre, y cuando estaba en el proceso, vi que había clases de cerámicas y me metí. Cuando empecé a estudiar buscaba todo lo relacionado con cerámicas, a pesar de que estudié Diseño de Interiores”.
Para María Elisa la pasión es determinante y es lo que termina por hacer a diferencia.
““Hay un porcentaje de pasión que separa a los buenos de los muy buenos.””
“Pasa en la cocina. Dos personas pueden usar los mismos ingredientes, un platillo sabe a gloria y el otro no. Otras dos personas pueden estar atendiendo un jardín y solo uno es bellísimo. ¿Cuál es la diferencia? La persona involucrada. Esa persona es un artista, haga lo que haga y esté donde esté. El secreto es que ames lo que hagas y lo hagas por decisión propia. Si no es tu pasión, te vas amargar, sea lo que sea”.
Muchos son los aprendizajes que nos relata esta artista y nos envuelve en una conversación súper amena que se asemeja a grandes amigas que se reencuentran, pero uno de ellos es clave. “Una de las cosas más gratas de aprender para mi, fue que del agradecimiento viene la felicidad.
““No hay manera de ser feliz si no estás agradecido.””
“Así empiezas a ver y entender lo bueno de cada cosa. Esto es vital, incluso por supervivencia. La felicidad no es resultado de hacer un número de cosas, ser feliz es una decisión de vida. La felicidad va y viene, pero la alegría de vivir es constante. No puedes responsabilizar a nadie por tu felicidad, ni puedes permitir que nadie te responsabilice de la suya”.
María Elisa trabajó por seis años como diseñadora de interiores en EE.UU antes de dedicarse de lleno a la cerámica. “Trabajo directo con el barro, rara vez hay algo preconcebido. Construyo a manos libres, otras veces en torno y luego paso a ensamblar. El primer curso que tomé era el torno, las láminas fue lo último que aprendí y es lo que más disfruto, es construcción a manos libres y depende de cada persona y de la comunicación que tiene con el proceso de moldeado”.
El proceso detrás de cada pieza es complejo y pasa por la matemática, la química, el diseño y la arquitectura. “La masa la moldeo con las manos, también pasa entre rodillos y la llevo al espesor que necesito. Hago las láminas y todo es totalmente crudo para poder hacer cualquier cambio que quiera. La pieza se hornea completa, otras luego las ensamblo y pego con el mismo barro, es sí, todas se secan dependiendo del tamaño. Hay unas piezas que me llevan hasta seis meses de trabajo. Todas las bases son fórmulas, esto es química pura. La parte de la cubierta tiene mínimo tres o cuatro capas, es delicado porque puedes embellecer aún más una pieza o dañarla por completo. Ahorita quisiera ser ingeniero químico”.
“Hay que calcular cuánto encoge cada masa para ser exacta , esta parte es matemática y en la parte de la composición es donde más se goza. En las piezas más planas, hago todas las piezas y luego juego con ellas.”
““Todo es un ciclo intuitivo”. ”
Una de las cosas que más disfruta María Elisa es cómo interactúa su público con cada una de sus piezas. “Me llama mucho la atención cómo la interpretan, cómo se comunican con la obra y cómo, una vez en su casa, la disfrutan”. Cuando ves las piezas de María Elisa Pifano, puedes ver arte, diseño, arquitectura, todo. Es una pieza integral que tiene contenido. “Tengo una obra que se llama Relaciones, son ocho piezas con bases de cerámicas y diferentes combinaciones de diferentes elementos que convergen como las relaciones, pueden ser abiertas o cerradas, pero encajan”.
La más reciente de sus propuestas es la muestra “Lienzos de Barro” que estará disponible en la galería Graphicart en Caracas, hasta el 26 ene de 2020. Esta exposición reúne una selección de obras que se mueven entre los límites de la bidimensionalidad y la tridimensionalidad, todas elaboradas en cerámica.
Este trabajo es su primera muestra individual y es evidente como María Elisa explora las paletas de color alternando siempre con el blanco y negro. La muestra está integrada por cuatro series: Lienzos de Barro, Bocetos en piedra, Composiciones y Moradas; que van del plano a lo volumétrico, acompañadas del mural Círculos y Cuadrados, que recuerda los icónicos ambientes psicodélicos de los años sesenta, según explican sus textos curatoriales.
María Elisa también ha participado en varias exposiciones colectivas en Parsons School of Design, Tyler Junior College, The Art of Surviving AIDS, Tyler, Texas, Protégé Exhibit, Museo de Arte Acarigua-Araure y L’Espace Blanc en Caracas.
Gracias María Elisa por haber compartido con nosotras tu trabajo, experiencias y aprendizajes. Quedamos fascinadas con cada una de tus piezas y tu encantadora personalidad. A todas nuestras guapuras, les recomendamos seguir de cerca el trabajo de esta maravillosa artista venezolana.
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Esta vez tuvimos la oportunidad de conocer de cerca algunos de sus proyectos, así como la habilidosa persona que es. Rhazil es hoy, nuestro personaje Puraguapura.
Este talentoso caraqueño viene de una de las familias más reconocidas de nuestra ciudad, los Izaguirre. Su padre, Rodolfo Izaguirre, es un ensayista, columnista y crítico cinematográfico venezolano, su madre Belén Lobo, pionera del ballet clásico en Venezuela, mientras que su hermano Boris es escritor y presentador de televisión y su hermana Valentina es diseñadora y vestuarista. Por esto, no es de extrañar que Rhazil también se incline por oficios relacionados con el arte o alguna de sus ramas, de hecho, sus estudios lo llevaron a formar parte de uno de los espacios culturales más famosos y vibrantes de nuestra ciudad, en una de las épocas más divinas de Venezuela. “En el 85 empecé mi carrera en el Teresa Carreño como el Jefe del departamento de iluminación. Allí me tocó vivir esa Caracas del metro nuevo y de toda esa generación que había ido a estudiar afuera y regresaba a trabajar en el país, lo que fue una gran suerte. Estuve en el teatro 20 años y fue una experiencia intensa, pero donde aprendí una infinidad. El hecho de trabajar allí y tener tanta responsabilidad siendo tan joven, fue un gran reto. A la semana de haber comenzado, primer trabajo que me tocó hacer fue iluminar al Papa Juan Pablo II. En ese momento supe que empezó todo”.
Rhazil estudió el diseño audiovisual en Londres y luego se especializó en los EE.UU. en diseño de iluminación. “En ese momento, se estaba armando toda la estructura del teatro y logré aprender de toda esa gente súper talentosa que gerenció el teatro, aprendí muchísimo y me abrió muchas puertas, no sólo al ballet, la ópera, las artes contemporáneas de donde yo ya venía, me abrió la puerta de la arquitectura”.
Sin planearlo, Rhazil no sólo le dio luz a hermosos proyectos teatrales, sino que también empezó a diseñar la iluminación de espacios comerciales. “El primer encargo de este tipo fue un local que se llamaba el City Rock Cafe en Chacaito. Luego empecé a hacer muchas casas, todas una tras otra, hasta oficinas”.
“Mi formación realmente es la parte audiovisual y por mi familia la parte de las artes es muy intensa. Gracias a mi carrera sé como trabajar con planos, volúmenes, texturas, hasta que derrepente me encontré trabajando en cosas insólitas, que no había imaginado. Este era un momento en que el país demandaba mucho y las oportunidades estaban en todos lados. Los venezolanos que se encuentran por todo el mundo vamos de una manera muy diferente y nos destacamos porque tenemos un nivel de formación muy fuerte. También hubo un momento en que esa formación fue fortalecida con la educación en el exterior porque la estructura te lo permitía. Producimos profesionales más universales y eso permitió todo este tipo de cosas y trabajos”.
Algo que destaca Rhazil, es la importancia de este tipo de carreras y que en ocasiones suele pasar desapercibida. “Esta formación en el área de iluminación es necesaria porque la puedes aplicar en muchas áreas. La iluminación es básica para todo: apoya el urbanismo, al diseño y desarrollo de sociedades. Ahora incluso ha evolucionado y ya no es solo el tema de iluminar, es también generar conciencia sobre el ahorro energético y aprovechamiento de los recursos. La iluminación tiene que ver con la estética, el funcionamiento de cada área de la sociedad, con todo”.
“Si te fijas bien, la iluminación tiene un sentido en todo lo que hacemos, lo necesitas en la autopista, en los espacios públicos, para comprar, en los espacios industriales, para embellecer fachadas, para leer, para señalizar, para la computadora, todo”.
En el caso de la arquitectura, la iluminación es vital para dar vida a las estructuras. Mientras, a nivel de iluminación escénica, la especialidad de Rhazil, el arte es parte de la historia y en ocasiones, es quien la cuenta. “La luz va narrando junto a la música. En el caso de la ópera, la iluminación te lleva de la mano desde el inicio. Cuando hay una apertura, la iluminación se marca muy bien, y en mi caso, si ya está escrito, rápidamente ubicas todo”.
Rhazil se encuentra trabajando en varios proyectos escénicos. “Ahora estoy preparando el Réquiem de Mozart aunque el montaje ha sido complejo porque no he leído la estructura, sino solo he visto por Instagram lo que montan los artistas de la pieza. Son unos ocho o doce segmentos, todos tan bien marcados que el largo de la ópera depende del silencio, ahora falta ensamblar. Será muy interesante porque se está montando en un teatro con visión de visión de 360 grados”.
La meta de Rhazil es seguir trabajando en proyectos que unan sus pasiones. “Me gusta la iluminación de interiores y la iluminación escénica, cada una de ellas tiene su encanto, una tiene sus planos y la parte escénica sus historias”. Aunque sorpresivamente, para nosotras al menos, Rhazil también ha estado involucrado a la enseñanza y la iluminación de eventos. “En Venezuela esta carrera existe y no todos saben, la dan en la Universidad Nacional de las Artes desde hace 25 años. Aún soy profesor allí, pero ya sin carga académica. También tuve la oportunidad de aplicar todos estos acontecimientos en muchísimas bodas en Caracas por un tiempo. Esta parte también me encanta porque ayudaba a crear momentos que iban evolucionando durante la noche”.
Nuestro encuentro con Rhazil para la entrevista fue en Haba Club, uno de decenas de increíbles proyectos que ha iluminado y el cual tuvimos la oportunidad de conocer de su mano. Es una especie de club inglés para amantes de los habanos, con una atmósfera que no se sabe si es de día o de noche siendo una ciudad caribeña. Hay una combinación de elementos originales y hechos a la medida, luces indirectas que no molestan a la vista, leds de bajo consumo, luminarias de mesa que dan mucha personalidad y la impecable iluminación de la barra principal.
Este exclusivo Club privado es perfecto para salir un par de horas del trabajo, desconectarte y fumar un buen habano con tu licor favorito. Abre sus puertas de martes a viernes y ofrecen eventos privados para hasta 80 personas. Los jueves tienen eventos con cover que incluye cervezas artesanales, rones, tapas, barra libre de cafe.
Otro trabajo de Razhil del cual podemos disfrutar en Caracas, es el diseño de la iluminación del Restaurante La Esquina, el que curiosamente no conoce. “Diseñé la iluminación del restaurante La Esquina, pero aún no lo he conocido terminado”
Rhazil Izaguirre es sin dudas un personaje Puraguapura. Nos deleitó con su estupendo trabajo y gran conocimiento. Un verdadero placer.
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En esta oportunidad pudimos descubrir un poco de la historia detrás de una de las casas más lindas de Caracas. La Quinta de Anauco es nuestro tesoro oculto de esta semana.
La casa solo puede visitarse en compañía de un guía, y gracias a Dios porque sería una verdadera pena recorrer sus pasillos sin conocer a detalle esta bella edificación de más de 200 años.
Carlos Duarte es restaurador, curador, vicepresidente de la Asociación Venezolana del Amigo del Arte Colonial y Director del museo. “San Bernardino originalmente se llamaba Anauco, por eso tenemos el río Anauco. La casa se llama Quinta de Anauco, pero la gente se acostumbró a decirlo sin el de”, fue lo primero que nos aclaró Carlos y a lo que le hace mucho énfasis. “Esta era una zona recreativa. Al final del siglo XVIII en Caracas había tres sitios de este tipo: El Guaire, Anauco y El Recreo. El capitán Juan Javier Mijares Solórzano heredó unos terrenos de su madre e ideó construir una casa de campo. Este terreno no era de él, pero lo necesitaba para construir la casa. Este tipo de estructuras siempre se hacen en terrenos elevados por tres razones: ventilación, vista y drenaje”.
Fue en diciembre de 1796 que el Capitán compró los terrenos y en 1797 construyó la quinta que posteriormente dejó en herencia a su esposa y a su hijo. “En esa época había mucho movimiento. Gente que entraba y salía todo el día. Había sirvientes de la casa que dormían en los corredores y los esclavos que vivían aparte en los bohíos”. Alrededor de la quinta había sembradíos de café y cacao. Era un terreno amplio que llegaba hasta el Centro Médico, pero todo ese terreno se fue parcelando con los años.
La casa llegó a ser propiedad del Marqués del Toro, quien era familiar del Libertador Simón Bolívar y quien le brindó alojamiento durante su última visita a la ciudad antes de morir.
Todo inicia en el portón que permite el ingreso a la sala de entrada donde se acostumbraba hacer esperar a los visitantes. Posteriormente se puede acceder al estrado donde las mujeres acostumbraban realizar sus actividades como: bordar, escribir y conversar.
Desde la entrada principal se puede ingresar a la sala principal, al escritorio y al oratorio. La sala principal era utilizada para la recepción de invitados y en ella aún podrás podrás ver la gran cantidad de mobiliario del siglo XVIII que se conserva intacto gracias a la ardua labor de Carlos y su equipo. Junto a esta sala se encuentra la alcoba donde se exhibe la denominada Cama de Parada, donde se recibían visitas después del parto o se velaba algún familiar.
También podrás ver el oratorio o capilla en la cual la familia celebraba misa. La casa incluso cuenta con un salón de orfebrería, una sala religiosa, una sala de murales y una torre de vigilancia.
Para 1970, la Quinta fue decretada Patrimonio Histórico Nacional. Mantener esta quinta es todo un reto. Anteriormente contaba con dos caballerizas donde ahora hay un salón de usos múltiples para unas 200 personas.
En 1980 adquirió el título de Centro de Conservación Histórica y Arquitectónica de la ciudad de Caracas, pero su labor más importante es que desde 1961, alberga al Museo de Arte Colonial de Caracas. “El museo se fundó en 1942 en una casa en el centro de Caracas en la esquina de Llaguno que en ese momento, era la esquina la más bonita de la ciudad, pero dicha sede cayó durante el periodo de Pérez Jiménez cuando se hizo la Avenida Urdaneta”.
Ahora en la Quinta Anauco se pueden apreciar distintas muestras del arte del periodo hispánico de Venezuela como de los países más importantes dentro del ámbito cultural de la época. Si la visitan podrán observar: Carruajes con los cuales transportaban a los personajes importantes, figuras religiosas, muebles de la Escuela de Marquetería de Caracas, oratorios, pinturas de diversos artistas, tallas, bibliotecas, escritorios y porcelana; así como un un sinfín de objetos pertenecientes al período colonial. Sin duda, este es uno de los museos más encantadores que posee la ciudad de Caracas.
Se pueden reservar las visitas para particulares y colegios. También dos domingos al mes los visitantes pueden disfrutar de conciertos en sus espacios. También se realizan charlas, conferencias y sus espacios están disponibles para eventos corporativos y privados. “Tenemos muchísimas ideas que queremos implementar y que queremos llevar al público venezolano para que conozca su historia. Queremos que la gente no olvide la Quinta de Anauco porque es un espacio único en nuestro país”.
La Quinta de Anauco tiene un historial largo de voluntarios de varias generaciones que se niegan a dejar que este tesoro desaparezca. “Todos somos responsables y custodios de nuestra historia”, fue una de las frases que escuchamos en nuestra visita a la Quinta y que nos deja un sentido de compromiso con los tesoros ocultos de nuestra ciudad, sus relatos y su gente.
Mil gracias al maravilloso equipo de personas que hoy en día la cuidan y honran: Carlos Duarte, Eugenia Villanueva Viso, Clementina Vaamonde, Carlos Julio Romero y muchos otros.
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]]>Puraguapura con Milagros Socorro
Ganadora del premio Nacional de Periodismo en el año 1999 y del premio La Haya el Premio Oxfam Novib/PEN por su interminable labor a favor de la libertad de expresión. Esta vez, tuvimos el placer de conversar con esta mujer de pasión y determinación, un personaje 100% Puraguapura.
Fue en el año 1960 que el cielo maracaibero vio nacer a Milagros Socorro, y fue la zona fronteriza de Perijá que la vio crecer. Pocos imaginaron que esa niña se convertiría en una de las más reconocidas periodistas, escritora y profesora universitaria de nuestro país.
Milagros ha trabajado como periodista independiente en diversos medios impresos, como la revista Exceso, el diario El Nacional y la revista Bigott. También ha publicado Una atmósfera de viaje (cuentos, 1989), Catia, tres voces (testimonio, 1994), Alfonso "Chico" Carrasquel. Con la V en el pecho (testimonio, 1994) y Actos de salvajismo (cuentos, 1999) con el que obtuvo el premio de narrativa de la Bienal José Antonio Ramos Sucre (Cumaná), en 1997.
Otra de sus publicaciones son: El abrazo del tamarindo, Serie “Greñas, Vacas en las nubes”, Actos de salvajismo y Una atmósfera de viaje. Actualmente escribe para portales como Prodavinci o Caracas Chronicles, así como en su propio blog.
Entrevistarla era todo un reto. ¿Qué le preguntas a quien ya ha preguntado todo como periodista y escritora?. Enfrentarse a un personaje de este calibre no es tarea fácil, pero tenemos que confesar que fue mucho más ligero de lo que habíamos pensado. De inmediato nos hizo sentir la fluidez con la que pasaríamos la mañana junto a ella y su mundo repleto de libros e historias.
En un acto de absoluta solidaridad femenina, y después de un delicioso té chino, de la China, entramos en la fase de preparación para las fotos. “Les voy a pedir un favor insólito, que me pinten las uñas. Es que yo soy zurda”. Y así fue como Dora le arreglaba las uñas a Milagros y ella dulcemente le hizo unos ajustes a Marianna en el cabello mientras se maquillaba. Todas estuvimos de acuerdo en que es hermosa la relación no envidiosa entre mujeres.
Lara, siempre estuvo presente, la perrita que desde hace más de siete años de adopción la acompaña.
Como siempre, nos divertimos haciendo fotos. Mónica se emociona mucho y más aún cuando se trata de una vieja amiga de Machiques. “Yo sí soy de Machiques, ella estuvo una temporada. Machiques fue fundado por unas familias, es un decreto. Hubo una voluntad política de traer familias de las Islas Canarias para hacer un frente venezolano en la frontera. Un frente blanco, católico, un frente que no fuera indígena, esa es la realidad”.
Aunque intentamos descubrir los secretos de la niña, para Milagros “Hay cosas que no se hablan, conmueven demasiado. Se escriben, se pintan, eso es la infancia”. Y eso ha hecho incansablemente a lo largo de su vida. Escribir es su pasión, su esencia y a pesar de eso lo odia, vaya conflicto. Es un oficio solitario, aburrido, intenso, profundo, que solo tiene sentido al terminar la creación.
Milagros inició su carrera desempeñándose como docente de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Zulia, mientras que paralelamente fundó la revista Babilonia. Pero cuando llegó a Caracas, rápidamente se sumó al equipo del diario El Universal y luego al también reconocido diario, El Nacional.
Desde el primer momento, Milagros se dedicó a aportar un grano de arena para la construcción de una sociedad más justa con cada una de sus publicaciones, y esta labor fue reconocida hace dos años, específicamente en el 2018, por la OXFAM Novib/PEN*. “Soy escritora y vengo de Venezuela”, fueron sus palabras iniciales en su discurso de aceptación en la Haya, donde advirtió a las naciones del mundo sobre del peligro que implica no percatarse a tiempo de cómo gobiernos totalitarios arropados bajo mantos de legalidad minan las libertades, tales como el caso de nuestro país.
Una de las cosas que es más digna de admirar de Milagros es la tenacidad que asume al momento de escribir sobre temas que afectan en algún punto a la sociedad civil y como siempre tiene presente a sus colegas periodistas. “Yo me llamo a mí misma, activista de la memoria. Me gusta mucho mencionar a los periodistas del pasado también porque son la otra familia que me da mucho orgullo”, ha dicho Milagros en otras entrevistas que ha concedido.
La docencia es otra de las labores que realiza con absoluta vehemencia. Compartir sus numerosos conocimientos acumulados a lo largo de su carrera es imperativo, haciendo hincapié en la importancia de escribir. “Si lo dices, no lo escribes”
Una de las curiosas pasiones de Milagros es la música popular española. Rocio Durcal, Isabel Pantoja, Rocío Jurado y Julio Iglesias suelen ser temas recurrentes que le gusta consultar.
De Milagros, tantas palabras y reflexiones nos han quedado en la mente y su visión sobre Venezuela es, desde nuestro punto de vista, muy acertada:
“La tragedia de Venezuela ha sido para nosotros una muy valiosa lección, y a poco de que el país se sacuda de la lápida del chavismo y de la dictadura, nosotros vamos a tener un país extraordinario, porque ahora sabemos más que nunca el valor del trabajo, de la creatividad y de nuestros recursos, sobre todo del recurso humano. Ahí es cuando recuperaremos nuestra conectividad, y volveremos a nuestra riqueza, que somos los venezolanos”.
Para Puraguapura fue un absoluto honor compartir con esta increíble mujer zuliana a quien admiramos profundamente. Ejemplo vivo de la guapura que nos gusta resaltar.
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]]>Es tan versátil que puedes usarlo en forma de mascarilla o en rodajas para una hidratación inmediata. También puedes ingerirlo en ensaladas o jugos verdes para eliminar toxinas de adentro hacia fuera.
El pepino posee propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir las bolsas de los ojos y revitalizar tu piel, es ideal para esos días en los que el cansancio se refleja en nuestro rostro Esta hortaliza también ayuda a eliminar todas la impurezas y suciedades de la piel, mejorando su aspecto, eliminando los puntos negros y controlando el exceso de grasa.
Si bien tenemos la bendición de vivir en el trópico bajo un sol constante todo el año, también sabemos que esto conlleva a una mayor deshidratación de nuestra piel. Aquí es donde el pepino será un aliado infalible, unas rodajas en tu rostro y tendrás el mejor aliciente para esos días de alta exposición solar.
Aquí te traemos una sencilla receta para elaborar una mascarilla de pepino casera, ideal para aliviar y reducir las señales del estrés y agotamiento, gracias a su alto contenido de vitamina E y aceites esenciales que te ayudarán a obtener una piel suave, nutrida y con vitalidad.
Ingredientes:
Medio pepino picado y triturado
2 cucharadas de yogurt natural sin azúcar
1 cucharada de miel
Preparación:
Mezclar todo hasta formar una crema homogénea y aplica en todo tu rostro previamente lavado. Puedes incluir rodajas o trocitos de pepino, a nosotras nos encantan. Deja actuar de 15 a 20 minutos y retirar con abundante agua. Esta mascarilla es tan deliciosa que provoca comérsela.
El apellido Mazzei, como muchos apellidos en Venezuela, tiene sus orígenes en la migración que llegó al país en décadas anteriores. “Mi nonno se vino a Venezuela en 1800 desde la isla de Elba, Italia, a los 12 años. Mucha gente se vino a Venezuela porque había una cédula que daba la facilidad de venir al país”.
Nacido en Caracas, Bernardo Mazzei recuerda su infancia como un momento idílico. “Nací el 7 de julio del 57. Son tres siete seguidos, algo bueno debe significar. Tuve una infancia maravillosa al pie del Ávila, un ambiente mágico de verdad. Cuando tenía un año de edad, mi familia se mudó a Altamira, una zona que considero mágica por su cercanía a la montaña. El patio trasero de mi casa prácticamente era la montaña, era muy fácil escaparse a ver las cascadas. Recuerdo que pasaba un señor con una carreta y recogía a todos los niños de la cuadra, nos paseaba hasta la plaza Francia y nos volvía a subir”.
El padre de Bernardo, Francisco Mazzei, fue ingeniero vial y pasó años dibujando y construyendo la carretera de Boconó-Flor de Patria. Mientras que su madre, Lilietta Osorio, fue profesora de Historia del Mueble en el Centro Artístico Villasmil, estas profesiones y pasiones sin duda marcaron el destino que tomaría Bernardo. “Mi padre murió a los 101 años. Uno de los puentes que él hizo es el puente del río Masparro. Creo que sin darme cuenta, terminé haciendo las cosas que le gustaban a mi mamá como los muebles, con los materiales que mi papá amaba y usaba para construir sus estructuras”.
Antes de dedicarse al diseño y construcción de mobiliario, Bernardo Mazzei hizo carrera en reconocidas marcas de la industria de la relojería. “Mi papá me hizo un gran regalo, fui unos meses en París a estudiar francés. Al regreso de ese curso, pasé por Milán y Massimo Zucchi, amigo y un grande en el diseño de relojería de lujo a nivel mundial, me ofrece hacer relojes. Empecé a ver cómo se elabora un reloj y trabajar con escalas. Objetos pequeños que tienes que presentar en escala 5 a 1, es decir, aquello que mide un centímetro, tienes que mostrarlo en cinco. Yo venía de la arquitectura donde es la escala de lo micro, es mostrar grandes ciudades en maquetas pequeñas, pero en la relojería es al revés”.
En 1989, el talento de Bernardo lo llevó a trabajar para la casa suiza Omega y para 1991 pasó a formar parte del staff de diseñadores en el Swatch Lab, en Milán, como director creativo de las marcas Omega, Tissot, Rado y Longines. Luego en 1992 participó en diversos proyectos de arquitectura paisajista con la empresa Garden Market, incluyendo un diseño para la vivienda privada de los joyeros de TOUS. “Me vine a Venezuela porque no soportaba los inviernos. El clima fue lo que me trajo de vuelta y me mantiene aquí”.
Una vez de regreso, Bernardo se desempeñó como director creativo para marcas como Polar, Cada, Cantv, Chacao y Plumrose, pero sería el diseño de mobiliario su nuevo reto. “Ya tengo unos 15 o 17 años haciendo esto. Mi primer cliente importante fue Los Galpones. Después de Araya que fue mi primera silla, tenía la idea de hacer una butaca y 12 años después, esa butaca sigue en Los Galpones”.
Bernardo diseña para aquellos amantes del arte, coleccionistas que entienden el valor detrás de cada pieza. “Mis muebles siempre tienen un contexto histórico porque trabajo con piezas que existen en el imaginario colectivo. Por ejemplo: la silla Adirondack, es la silla de paleta nuestra. Esta silla neoyorkina del 1900, tiene su nombre por la montaña donde fueron hechas, pero son muy parecidas a nuestra silla de paletas, por eso este año capaz haga una silla de paleta y se va a parecer. Esa dicotomía y esas afinidades electivas son las que a mi me resultan fascinantes”.
El trabajo de Bernardo es la perfecta conjunción entre lo internacional y lo local, así lo demuestra con cada una de sus piezas y una de ellas es “Ture”, su visión de la reconocida butaca venezolana. “Esta pieza para nosotros tradicional es el modernísimo como mueble, yo solo le di un vestido más contemporáneo aún. Tomé aluminio y lo reinterpreté al estilo de los más grandes modernistas. Nuestros indios hacían una sola laja de cuero y yo lo quise tejer usando aluminio para su base”.
Con esta pieza, Bernardo celebra los 100 años de la Bauhaus y reconoce la historia de este mobiliario tan icónico. “Esta pieza de los cumanagotos viajó desde Cumaná a todo el Caribe y fue tomando color local en cada lugar que llegó. El butaque mexicano es hijo de la butaca venezolana. ¿Qué mejor hito para celebrar la Bauhaus?”.
“Del diseño de mobiliario me disfruto todo el proceso. Cuando una idea empieza a rondarme en la cabeza, empiezo a dibujar y a veces dejo la idea reposar unos meses”. Pero con toda idea exitosa, llega el momento en el que busca ser copiado. “Las copias no se pueden evitar. Araya ya está copiada, incluso hasta mejor que la mía, pero como dijo Coco Chanel, ‘El cumplido más grande es que te copien’, y tenía toda la razón”.
Venezuela es un país que ha visto surgir artistas y diseñadores con todo tipo, y aunque los tiempos sean adversos, no han dejado de existir. “En el país hay mucho talento, pero tenemos que quitarnos un poco eso de no podemos. Veo que hay timidez. Veo que hay gente triunfando, pero siento que seguimos insistiendo con objetos que son superados en otros países como papelería y carteras, no tomamos riesgos ni desarrollamos objetos que sean más comprometedores a la hora de hacer, cosa que entiendo porque estamos en un momento donde la escasez de recursos prela, pero en el caso del diseño, tener algunas limitaciones puede ser hasta una razón para explotar y abusar del ingenio. En la medida que tenemos un medio hostil, mi consejo es tratar de hacer una cosa que parezca venida de marte, pero con lo que tenemos”.
“El aluminio es un material noble que producimos aquí, es romántico, moldeable, moderno, se puede colorear y darle diversos matices. ¿Por qué no lo explotamos más? Soy un fanático del aluminio”.
Bernardo es como otros miles de venezolanos que le sigue apostando al talento nacional. “Claro que le sigo apostando a Venezuela y especialmente a nuestra creatividad. Esta te puede sacar de la depresión. El crear cosas bellas, así sea lo más pequeño, puede tener un efecto increíble. Ser creativo es una bendición, y no tienes que ser un gran artista como Leonardo Da Vinci. Se puede ser creativo en cualquier campo, incluso en las carreras más áridas se puede innovar y crear”.
Gracias Bernardo por tu tiempo y por compartir tu talento con nosotras.
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