Ají dulce
… con sabor a Venezuela
“De todas las maravillas que esconde el suelo venezolano, una se decanta generosamente en la mayoría de nuestras expresiones gastronómicas, dando sabor a todo lo que toca. De oriente a occidente y de norte a sur se utiliza el ají dulce religiosamente. Este pequeño fruto de colores brillantes, consistencia crocante, aroma intenso y escandalosamente gustoso se asemeja a nuestra complexión: si el cacao es nuestros pies, el café nuestro aroma y el petróleo corre por nuestras venas, el ají es el alma de los venezolanos”. Así empieza de manera muy acerta el artículo Con alma de ají dulce, disponible en la página de la Fundación Centro de Investigación y Estudios de la Venezolanidad, CIEV.
El ají dulce, ese pimiento pequeño que no puede faltar en ninguna cocina de Venezuela, no sólo es tradición, es parte de lo que somos como país. Rojo, verde, naranja y amarillo, su color depende del tiempo de maduración en la planta, y su sabor característico que combina toques picantes y dulzones, característica que ayuda a resaltar los sabores de cada plato que se esté preparando.
¿Sabías que el picante en los alimentos estimula la producción de endorfinas?. Esta es la hormona que nos provocan el placer y la alegría, y forma parte de nuestra identidad culinaria. El ají dulce se utiliza para añadirle sabor a todo tipo de guisos, especialmente los conocidos sofritos venezolanos que le dan ese toque único a nuestros hervidos, la carne mechada, las hallacas, el pabellón, el cazón, las caraotas, los bollitos pelones, salsas, tabasco y muchísimos más.
En Venezuela se puede encontrar su cultivo por todo el país, pero donde encontramos las variedades con mejor sabor y olor es en la zona oriental, en especial en la Isla de Margarita; el famoso Ají Dulce Margariteño. Los oriundos de Margarita aseguran que únicamente el ají que nazca dentro de los límites de la Isla puede conservar el olor y el sabor. Otros estados donde abunda el ají son Monagas y Sucre. Pero no sólo es delicioso, el ají dulce también proporciona un alto valor nutricional. Contiene grandes cantidades de vitaminas A y C, vitamina B1, B2 y B6, así como minerales magnesio, calcio, hierro, potasio, fibra y betacarotenos.
Hoy en día, el ají dulce está considerado como un producto de orgullo nacional. Los venezolanos alrededor del mundo extrañan su sabor y esa versatilidad que le permite ser protagonista en la creciente industria del chocolate. Tanto en Venezuela como en México se elaboran bombones, salsas y postres con toques de ají dulce, lo cual aporta un sabor diferente y único, ideal para degustar.



