Magnesio

Magnesio

Lleva luz a tu sistema


Podemos hacer una lista de los beneficios que el citrato de magnesio le brinda al cuerpo humano: ayuda a dormir mejor, aumenta la vitalidad, relaja el sistema nervioso al disminuir los niveles de estrés y ansiedad, reduce el cansancio, la fatiga y la tensión, reduce el riesgo de migrañas, alivia los síntomas del síndrome premenstrual, previene la osteoporosis, alivia el estreñimiento y mejora la digestión. En resumen, es uno de los minerales más importantes para mantener nuestra salud y vitalidad


¿Sabías qué? 

Estudios de la sociedad mundial de la salud reflejan que el 86% de la población está deficiente de magnesio.

Han relacionado el déficit de magnesio a diversos trastornos cardíacos, neuromusculares, nerviosos, la osteoporosis y numerosas enfermedades crónicas, como la diabetes y el Alzheimer. 

La dosis recomendada de ingesta de magnesio para mujeres adultas de de unos 375 mg y en el caso de los hombres se recomienda una dosis de 420 mg para obtener todas sus propiedades.

El magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas en el cuerpo humano entre las que destacan: la síntesis del ADN, ARN, las proteínas, la reproducción, la regulación de la función de los músculos y el sistema nervioso, la tensión, el metabolismo de insulina y la regulación de la glucosa en la sangre, entre muchas otras. Mientras que por su parte, el calcio sólo participa en 120 y depende del magnesio para ser absorbido por el cuerpo.  

Otras de sus propiedades es aumentar el rendimiento físico ya que transporta la glucosa necesaria a los músculos, ayudándolos a mantenerse sanos. También elimina el ácido láctico, evitando que se acumule en los músculos provocando dolor. 

Magnesio

Algunos alimentos ricos en magnesio son:

  • Vegetales frescos, especialmente aquellas de hojas verdes como las espinacas, las acelgas, cilantro, perejil, rúcula, aguacate, etc.

  • El chocolate negro.

  • Los cereales integrales y de granos completos.

  • Frutos secos y semillas como nueces, almendras, semillas de calabaza, linaza, sésamo, maní y piñones.

  • Carne, leche y huevos.

En conclusión, la actividad física, recuperarse de una enfermedad, tener un metabolismo activo, abrazar los cambios que sufre el cuerpo con la edad y mantener la energía requieren hacer cambios en nuestras necesidades nutricionales. 

Mejora tu alimentación, siente los cambios y empieza a vivir en positivo 

FUENTE: meritene.es, elnuevoherald.com, metabolismoTV.

Mayela Camacho

Mayela Camacho

Viviane Guenoun

Viviane Guenoun